Muere Jonah Lomu, la primera estrella global del rugby

Uno de los jugadores más grandes de todos los tiempos, la leyenda del deporte neozelandés, Jonah Lomu ha fallecido este miércoles a los 40 años de edad. 

El fallecimiento del mítico componente de los All Blacks (vistió la zamarra negra durante 63 veces entre 1994 y 2002) ha sido a consucuencia de una enfermedad renal que le venía aquejando desde sus días de jugador. Ya en el año 2004 tuvo que someterse a un trasplante de riñón. 

La muerte del ex jugador ha sorprendido a familia y al mundo del rugby, en concreto a la federación kiwi. Y es que el Lomu había regresado a tierras neozelandesas este pasado martes proveniente un viaje al Reino Unido, tras el mundial recientemente celebrado. 

El director ejecutivo de la federación de rugby de Nueva Zelanda, Steve Tew, se mostró costernado por la noticia y dijo en la página web de los All blacks que: "Estamos en shock, profundamente tristes por la noticia del fallecimiento de Jonah"

Y recordó la valoración que tenía el ex jugador ya que "Jonah fue una leyenda de este deporte, una estrella adorada tanto en Nueva Zelanda como en el resto del mundo".

El mundo del rugby, en shock

No le falta razón al directivo kiwi, y es que Lomu puede ser considerado el primer jugador global del rugby, por el que muchos aficionados comenzaron a acercarse a un deporte de bestias practicado por caballeros. Su potencia, su fuerza irrefrenable, su brillante competitividad le hacían objeto de deseos de las marcas.

Era un jugador que desbordada carisma jugando, parecía absolutamente imparable. Si un día Jorge Valdano dijo de Ronaldo que parecía una manada cuando encaraba la portería, de Lomu habrá que decir que parecía un ciclón. 

Medía un metro y 96 centímetros a los que había que sumar sus 120 kilos de peso. Toda una mole, pero en su caso lo que le diferenciaba del resto, lo que le hacía alguien especial era un su ambición, su velocidad, su capacidad de fintar con un cuerpo impropio para ello. Corría con la frecuencia de zancada de alguien que pese 30 kilos menos, pero con la potencia de un camión sin frenos.

Gran estrella global

El mundial de 1999 es el que le lanzó a la fama global, ya antes en Sudáfrica en 1995 había asomado como gran figura. Las imágenes de Lomu con el once de Nueva Zelanda destrozando defensas dieron la vuelta al mundo. Se apartaba zagueros galos, ingleses o sudafricanos como el que invita a una mosca a que le deje de molestar. 

Era una estrella televisiva, su juego cautivaba. Era algo así como ver a Jordan -con la fuerza de un pivot- pero con un balón ovalado percutiendo al rival. Por el tamaño de su corpachón estaba llamado a ser un delantero, pero alguien que podía correr los 100 metros en 10,8 segundos prefirió ser ala, que es donde ejerció todo su talento y cautivó al público. 

Para desgracia suya y de los aficionados comenzaron a aparecer las lesiones y sobre todo su enfermedad renal que le apartó de los campos. Aún así su leyenda siguió intacta. Si la haka neozelandesa siempre ha provocado respeto con Lomu al frente llegó a provocar pavor. Ha muerto el primer jugador estrella del rugby, ha nacido el mito. 

Fotos: Redes sociales

Vídeo: Youtube

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