X

‘Punto de no retorno’: versos para la propia muerte

El autor de Punto de no retorno, Pedro Andreu, fue diagnosticado de ELA en marzo de 2021. Con 46 años fallecía, apenas iniciado el verano de 2023. Entre ambas fechas escribió versos que resumen la devastación de un final anunciado. Poemas que anticipan lo que ya no podrá ser, el dolor por la fugacidad de lo vivido, el amor atravesando la enfermedad, los últimos días de un poeta postrado, el testimonio de una destrucción.

Punto de no retorno es un libro que nos reta.

Tiene la belleza inconcebible de aquello que nos acerca al territorio del miedo.

“La vida es un país que perderemos” escribe Pedro Andreu.

Y también: “crecen las malas hierbas / de mi enfermedad / en mi bulbo raquídeo”.

O: “veo las camas de los cuartos donde una vez dormí/ veo todas las ciudades que ya no pisaré/ veo la estampida del amor en un. motel barato (:…)/ aquel pedro andreu hace más de 20 años que ya no existe/ y la atmósfera arde detrás de las ventanas”.

Cómo no conmoverse con estas páginas. Pedro Andreu es un gran poeta, capaz de emocionarnos y de exhibir su dolor y compartirlo y que esa herida se convierta en un crepúsculo de sangre que nos llega muy hondo.

Pedro Andreu no se anda con rodeos: “lo malo es que este poema está paralizado/ (este poema tiene ELA) este poema soy yo”.

Y Punto de no retorno quema en las manos, tenemos que detenernos al llegar a alguno de su versos, quizá dar una vuelta, quedar con amigos, fumar un cigarrillo, pensar en alguna otra cosa y luego volvemos, regresamos a las letras que Pedro Andreu dejó como legado, a esta tinta que manchamos inevitablemente de lágrimas.

Maldita sea.

No conocí a Pedro Andreu pero este libro me hace añorarlo y me conduce a lanzar insultos contra el destino y la muerte y la enfermedad.

Y, sin embargo, Punto de no retorno también es vida porque en sus poemas se halla el prodigio de un ser humano escribiendo hasta su último aliento. Somos animales de incansable capacidad para la fábula. Aunque a veces, como en este caso, las fábulas que contemos sean nuestra propia existencia y ese cuento sea triste porque todo se acaba.

Poco más hay que añadir.

Punto de no retorno es una experiencia literaria de potentísima intensidad.

Versos a la propia muerte.

DANIEL SERRANO

Noticias Relacionadas

‘Entresijos’: una guía de Madrid (en viñetas) por Víctor Coyote

Artículos

Es Víctor Coyote un superviviente eterno de la Movida, rara avis del pop en español de trayectoria un tanto subterránea pero siempre estimulante en su…

+

Querida Nora Ephron

People & Trends

Si Nueva York es una ciudad (tal y como dudaba Fran Lebowitz), en Katz's se toma el mejor sandwich de pastrami, algo que el mundo…

+

‘Bremen no existe’: punk generacional para el siglo XXI

People & Trends

"¿El futuro era esto?" se preguntan Biznaga en Bremen no existe. Suena la soledad de quienes todavía transitan las distintas periferias, en busca de algo,…

+
Daniel: