14 posturas de yoga ideales para practicar en la playa

14 posturas de yoga ideales para practicar en la playa

El yoga es una técnica milenaria que llegó hace ya unos cuantos años a Occidente dispuesto a revolucionar el mundo de la disciplina física. Esta práctica que se originó en la India, es considerado por muchos como un verdadero estilo de vida.

Símbolo de la unión cuerpo y mente, el yoga aporta decenas de beneficios a nuestro organismo, logrando así revitalizarnos tanto por dentro como por fuera. 

Acabamos de entrar en la primavera, pero nos adelantamos y pensamos ya en el verano y en la operación bikini. Por ello, aquí van 14 posturas de yoga ideales para practicar en la playa. ¿Qué mejor lugar para conectar con ese ‘yo interior’?

1. El guerrero I

Para comenzar la jornada de yoga en la playa es conveniente iniciar con una de nivel no demasiado elevado. La postura del guerrero I es ideal para los primeros días de playa.

Con los pies juntos y a orillas del mar, da una amplia zancada hacia atrás mientras flexionas suavemente la rodilla de la pierna delantera. Acuerdate de no sobrepasar nunca la punta del pie con la rodilla al bajar. Contrae los glúteos y mantén las palmas de las manos juntas elevándolas hacia el cielo por encima de la cabeza.

Muy importante controlar la respiración inhalando y exhalando profundamente.

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2. Camello

En esta postura se consigue estirar todo el cuerpo y se expande el pecho al llevar los brazos hacia atrás. Sentada en Vajrasana (sobre los talones), ponte de rodillas, coloca las manos sobre las caderas y comienza a respirar profundamente haciendo presión en las caderas para comenzar a arquear la espalda hacia atrás.

Inclina la cabeza también hacia atrás hasta dirigir la mirada al techo.

Inspira de nuevo para echar la columna también hacia atrás y coger los tobillos con las manos. Es muy importante concentrarse en echar las caderas hacia delante y arquear un poquito más cada vez la espalda.

3. Delfín o perro boca abajo

Sentado sobre tus talones, comienza a caminar con tus manos hacia delante extendiendo así tu cuerpo hasta quedar, poco a poco, en forma de triángulo con cuatro puntos de apoyo.

Ejerce presión contra la arena mientras extiendes las piernas y brazos al mismo tiempo. Importante dejar caer la cabeza entre los brazos para proteger la zona lumbar y evitar lesiones.

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4. Medio Loto

El medio loto es una postura a medio camino entre la asana de loto y la de la liberación. Sentada y con las piernas cruzadas, lleva tu pie derecho hacia el muslo de la otra pierna, por debajo. El pie izquierdo debes ponerlo, poco a poco, encima del muslo derecho. De esta forma habrás conseguido tener uno de los pies como en la asana de loto.

Este es uno de los pasos previos indispensables para conseguir realizar a la perfección la de loto.

5. Barca con remos

Con la postura barca con remos (Paripurna Navasana), los músculos de la espalda y el estómago se activan para conseguir mantener el equilibrio firme.

Sentada en Dandasana (con las piernas estiradas y pegadas al suelo) inclínate lentamente hacia atrás mientras elevas las piernas del suelo hasta crear un triángulo con tu cuerpo. Ayúdate de los brazos para conseguir mantener el equilibrio.

Especialmente en esta postura notarás como la arena de la playa te servirá de gran ayuda.

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6. Postura del árbol

La postura del árbol es una de las posturas básicas de equilibrio de yoga. Con tu cuerpo conseguirás recrear una bonita metáfora: el pie en el suelo será la raíz y tus brazos las ramas del árbol.

De pie y con la espalda erguida, fija un punto concreto con la mirada, respira y comienza a levantar el pie izquierdo para colocarlo en el muslo derecho. Después, junta las palmas de la mano a modo de oración sobre el pecho. Levántalas hacia arriba por encima de la cabeza.

Repite con la otra pierna.

7. El guerrero II

Esta posición es la segunda variación de la posición inicial del guerrero.

Comenzando en la postura de la montaña, inspira y separa las piernas simultáneamente de modo que estén más o menos a un metro de distancia. Levanta ambos brazos paralelos al suelo y con las palmas hacia abajo.

Exhala y comienza a bajar poco a poco doblando la rodilla delantera. Importante mantener las caderas en el mismo ángulo, que la rodilla no sobrepase nuestro pie delantero y los brazos se mantegan elevados y rectos.

8. Perro hacia arriba

Esta postura es perfecta para estirar bien la columna vertebral y la zona lumbar.

Túmbate boca abajo, en posición prona con los brazos a los lados. Dobla los codos y presiona con las palmas de las manos contra la arena de la playa. Inspira y levanta las caderas, pecho y cabeza. Controla la respiración mientras mantienes la postura.

9. Plancha lateral

Comienza en posición de plancha. Transfiere el peso de tu cuerpo a la mano que vayas a mantener presionando sobre la arena y a los pies. Alinea tu cuerpo en posición lateral con las piernas juntas, una sobre la otra. Levanta el brazo contrario, mira hacia el pulagr de esa mano y levanta las caderas.

Respira profundamente, aguanta unos segundos y vuelve a realizarlo pero con el otro lado.

10. Rueda o arco invertido

La playa no sólo nos permite hacer las asanas más sencilla del yoga. La orilla del mar resulta ser el lugar idóneo para practicar también las posturas algo más complicadas.

Tumbada boca arriba, apoya la planta de los pies y la palma de las manos en el suelo. Poco a poco eleva el tronco y deja colgando la cabeza. Las manos y los pies deben estar a la misma anchura que los hombros y las rodillas. Los glúteos no deben estar excesivamente tensados y la cadera ha de llevarse hacia arriba.

Importante contraer las abdominales para liberar la presión lumbar.

11. Inversiones

Las asanas invertidas son el ejercicio idóneo para hacer mejorar nuestro flujo circulatorio. Pero también es cierto que necesitan más tiempo de entrenamiento para realizar a la perfección. En ellas se invierte el cuerpo, quedando abajo la cabeza y el resto del cuerpo arriba.

Todas ellas fortalecen las cervicales, mejoran la capacidad mental, la coordinación y equilibran el sistema hormonal.

Además, es toda una experiencia contemplar el mundo del revés (aunque sólo sea por unos segundos).

12. El bailarín

De pie, dobla una pierna hacia atrás hasta que consigas cogerla con la mano de ese mismo lado. Relaja el pecho, inclínate hacia delante y contrae la parte interna del cuerpo.

Intenta formar el mayor arco posible con la espalda empujando con el pie alzado hacia atrás y arriba. Extiende el otro brazo hacia delante para conseguir mantener el equilibrio más fácilmente.

13. Sobre la cabeza

Colocada sobre las rodillas, entrecruza los dedos de las manos formando un triángulo de 90º con los codos y en torno a la cabeza. Y la coronilla al suelo, cerca de los dedos.

Acerca los pies a la cabeza llevando el peso hacia los brazos. Dobla las rodillas hacia el pecho y comienza a estirar las piernas hacia el cielo con los pies relajados y los glúteos contraídos. El cuerpo debe quedarse en una misma línea vertical. Los abdominales hacia dentro y el coxis hacia la pelvis.

14. Ángulo lateral extendido

Comenzar en la posición del guerrero II con la pierna derecha hacia delante. Flexiona la rodilla y desplaza el antebrazo derecho hasta ponerlo encima del muslo derecho. El brazo izquierdo extiéndelo hacia el techo, sobre la cabeza.

Abre el pecho y toma tres inhalaciones como mínimo en esta postura. Después, realiza lo mismo con el otro lado.

Así que ya sabes, este verano no hay porque abandonar darle al yoga también un periodo vacacional. Porque la playa puede convertirse en el mejor enclave donde conectar cuerpo y mente.

Fotos: Instagram y Cordon Press