Si te gustó ‘Intimidad’ quizá quieras saber en qué casos reales se basa

Si te gustó ‘Intimidad’ quizá quieras saber en qué casos reales se basa

Intimidad se ha convertido en muy poco tiempo en la ficción del momento en Netflix, al menos a nivel nacional. Esta miniserie española cuenta con 8 capítulos de alrededor de 45 minutos cada uno y su elenco principal es eminentemente femenino, una serie que empodera, pero que trata un tema muy duro.

Intimidad relata la historia de una mujer, una política intachable, que debe afrontar las consecuencias de la filtración de un video privado suyo. Pero esta historia no es la única, ya que se solapa con la de Ane, una mujer que, sufriendo lo mismo que la primera, se suicida como consecuencia de dicha filtración.

Si bien es una serie de ficción, Intimidad se inspira en algunos casos reales que se han dado en nuestro país, y que nos recuerdan que aún hay mucho camino por recorrer.

La serie arranca cuando un vídeo sexual de la candidata a la alcaldía de Bilbao se hace público. Ella es Malen (Itziar Ituño), una mujer fuerte, independiente que, lejos de amilanarse, da una rueda de prensa y desoye su despido.

La serie contrapone la fortaleza de Malen con la vulnerabilidad de Ane (Verónica Echegui), trabajadora de una fábrica que sufre el mismo problema que su compañera, pero que no es capaz de afrontar las consecuencias que tiene en su entorno de trabajo y termina suicidándose.

¿Os suena esta sinopsis? Las creadoras de la serie, Laura Sarmiento y Verónica Fernández, aseguran que no se trata de un caso real propiamente dicho, pero sí se han basado en diferentes hechos que han ocurrido. No en vano nos viene a la mente el caso de Olvido Hormigos y el de Iveco.

Olvido Hormigos era concejala por el PSOE de un pueblo llamado Los Yébenes hasta que, en 2012, se filtró un vídeo en el que aparecía masturbándose. Hormigos denunció su difusión como delito contra la intimidad, acusando tanto a su expareja, a quien ella había enviado el vídeo, como al alcalde de Los Yébenes, que supuestamente ayudó a propagarlo. Pero la denuncia quedó archivada al entender el juez que no existía delito puesto que el vídeo no había sido robado o apropiado ilícitamente.

El caso Iveco tuvo lugar en 2019 y fue mucho más dramático. Verónica, trabajadora de la fábrica Iveco, tuvo que soportar cómo un vídeo sexual que se había filtrado sin su consentimiento, iba corriendo de móvil a móvil de sus compañeros, que se mofaban de ella, comentaban a sus espaldas y acudían a su puesto de trabajo para ponerle cara. Debido a esta situación, la mujer terminó suicidándose no sin antes denunciar el caso en su empresa que contestó que era un asunto personal, no laboral.

Intimidad te pone la piel de gallina por la injusticia a la que todavía hoy tienen que enfrentarse las mujeres, pero más todavía cuando recuerdas estos dos casos, donde ambas mujeres estuvieron absolutamente desprotegidas. Una tuvo que enfrentarse a las consecuencias de la violación de su intimidad sola, sin ayuda de las autoridades, manteniendo la cabeza alta porque lo cierto es que ella no había hecho NADA. Otra no tuvo tanta suerte y no se sintió con fuerzas para luchar. A ambas les cambió la vida.

SARA FLAMENCO

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