Bertín y Arévalo, el tamaño no importa para estos mellizos

Bertín y Arévalo, Arévalo y Bertín. Los dos han demostrado que ni la altura que los separa, ni sus físicos completamente diferentes ni sus distintas formas de ser  les distanciarán nunca. Los dos han trabado una amistad única y no hay día en el que no se llamen para contarse sus cosas. Así lo confesaba Fabiola, la mujer de Bertín Osborne. Y, a tanto llega su confianza que el cantante tiene llave de la casa de Arévalo.

El cómico confesaba haber pasado por momentos muy difíciles porque se le murieron dos hijos y, hace poco más de un mes, perdió a su mujer víctima de un agresivo cáncer. De ella decía Paco Arévalo: ella era la madre de mis hijos, mi padre, mi madre, mi todo. Y contaba orgulloso: Yo he estado todos los días durmiendo a su lado, cogiéndole la mano y la he dado todos los besos que me hubiera gustado darle y más.

Arévalo se emocionaba y lloraba recordando a su mujer y a sus dos hijos fallecidos.

El humorista demostraba, así, que el suyo con Elena, tras comenzar a los 17 años y 52 años juntos, sí que era amor del bueno.

También recordaba Arévalo lo duro que le resultó tenerle que decir a su suegro (un hombre muy religioso y de misa diaria) en aquellos tiempos: ¡su hija y yo vamos a casarnos!.  A lo que el suegro le contestaba: sí, pero con el tiempo. Y Paco: Es que como va a tener un hijo pues ya nos casamos. ¿Quéeeeeeeeeeeee?, respondía el padre de Elena.

Sobre su padre reconocía que: sucedieron unas cosas con mi hermana y no nos vemos. Pero: Lo más importante que tengo es mi padre. Es mi ídolo, el referente más grande que he tenido.

Vidas de teatro

Arévalo y Bertín se conocen desde hace más de 30 años y llevan seis trabajando juntos en la obra de teatro, Mellizos; una gira que lleva ya seis años rodando por los teatros de toda España y que lleva ya más de 500 funciones.

Estos dos mellizos se parecen solo en el blanco de los ojos.

Sobre estas actuaciones, el humorista no dudaba en confesar que, como le recomendó el que fuera su compañero de profesión, Gila, antes de salir a actuar, beso una foto de mi hijo Enrique.

Y, medio en serio, medio en broma, le reprochaba a Bertín que: cuando estamos trabajando si hay en el palco alguna señorita, tu mirada está fija ahí y a mi solo me miras al hombro.

Fernando Esteso

Tras la charla les comenzaba a entrar el hambre. Entonces, iban a la cocina de Arévalo, donde el anfitrión iba a preparar una paella. Mientras estaaban manos a la obra, llegaba Fernando Esteso, quien también entraba en la casa de Arévalo con sus propias llaves. Y, los tres, entre confidencias, anécdotas y buen humor daban buena cuenta de la paella.

Muchas más risas llegarían, también, cuando Bertín y Paco, se trasladaban desde la casa de Arévalo en Valencia a la finca de Bertín en Sevilla. Allí, Arévalo, aprendió a montar a caballo tras subirse  un pony.

Y, terminaban Bertín y Arévalo,  jugando a la Jenga, esa torre de maderitas en la que los jugadores tienen que ir quitando piezas hasta que se caiga. Y cada vez que uno conseguía sacar una ficha de madera le podía hacer una pregunta al otro.

Tanto Bertín como Fernando son íntimos amigos de Arévalo. De ahí, que hasta tengan llaves de su casa.

Algunas de las preguntas de Paco eran ¿Por qué has tardado tanto en traerme a tu programa?. Si tuvieras que ponerme los cuernos ¿con qué cómico la harías?. ¿Tú crees que deberíamos modernizarnos de alguna manera? o ¿Tú crees que si no hubieses sido tan alto hubieras ligado tanto?.

Porque estos meses atrás no estabas para esto, y ya ahora es el momento de distraerte. Con nadie, el único tú. Para nada, un mojón para ti y Sí, porque le he echado dedicación y horas.

Por su parte, Osborne, preguntaba: ¿Tú cuando yo salgo en la tele sin ti te pones celoso?, ¿quién te ha dicho a ti que esas gafas de buceador te quedan bien? o ¿Paco León cuando llegó al millón de seguidores en Twitter colgó una foto de él en bolas, qué harías tú?.

El programa finalizó con las confesiones de Paco, contestando: No,  porque sé que no voy a hacer ningún número cómico. Ahora están de moda estas gafas y también lo estaban hace 3o años. Y, en cuanto a la foto decía: Yo he dicho que voy a colgar una foto en bolas, pero tuya, Bertín, ¡y no sabes cómo va la cosa!.

Pues así son, uña y carne, amigos y compañeros inseparables e inolvidables, Arévalo y Bertín.

Fotos: RTVE y Twitter.

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