House of cards 3X06: Un suicidio puede romper el matrimonio Underwood

Frank Underwood en el último episodio volvía a enseñar sus fauces de gran tiburón, de hombre duro e indestructible en la política. Dispuesto a intentar todas las estrategias posibles para acabar con cualquier enemigo que le impida mantenerse en el poder. Y ahora la clave es deshacerse de Dunbar, la candidata demócrata que tan bien cae entre los simpatizantes del partido.

La política nacional y el programa de America Works no es el único foco en el que se centrará Frank, sino que también tiene que dejar el legado de alcanzar la paz en Oriente Medio. Para ello, es indispensable contar con el apoyo ruso. Y Petrov en la cumbre de Washington no estaba muy por la labor.

Es momento de devolver visita, ahora a Moscú, y con todo el asunto de Michael Corrigan y los derechos de los colectivos de gays y lesbianas como centro del debate. El activista norteamericano está preso en una cárcel moscovita y será uno de los peones del tablero que se usarán para la partida que tendrá lugar en Rusia.

Una dura cumbre con Petrov

Para liberarlo Petrov exigirá una serie de contraprestaciones. Retirar parcialmente el escudo antimisiles de Polonia y totalmente el de la República Checa. Underwood está dispuesto a aceptarlo y más si se llevan a Corrigan con ellos de la mano en el avión presidencial. Sería apuntarse un doble tanto. Cerrar un acuerdo internacional y debilitar la estrategia de Dunbar.

Claire será la encargada de hacer llegar la noticia de su futura liberación a Corrigan. Y lo que parecía que sería un final feliz y rápido se complica. Primero porque el activista no está dispuesto a leer nada que haya sido escrito por las autoridades rusas, menos eso de que tiene que reconocer que ser gay es ofensivo.

Un suicidio que lo puede romper todo

Y con el diálogo entre Claire y Corrigan comienza a quebrarse algo entre ella y Frank. Aunque de primeras no lo pareciera. Michael consigue que se identifique con él, con su causa y una serie de palabras en las que cuestiona la relación entre Frank y Claire le llevan a ésta a pensar sobre ello.

Por primera vez, Claire no hace lo que conviene, hace lo que siente. Y asegura que Corrigan no leerá ningún comunicado, que hay que lograrlo de otra forma. La negociación se enquista pero al final el inquilino del Kremlin accede a rebajar el comunicado.

Cuando Claire se lo debe de comunicar al preso –ella se había dormido en la propia celda- éste se ha suicidado, se ha quitado la vida con el pañuelo de ella. Ahorcándose para que así su muerte signifique algo para los demás. No ha querido liberarse él.

Petrov y Underwood, dos pragmáticos, deciden pese al revés de la muerte seguir con sus acuerdos. Habrá rueda de prensa conjunta y explicarán que Corrigan iba a ser liberado. Y ahí toma la palabra Claire. Lee el comunicado acordado. Cálidas palabras para el suicida y reconocimiento a Petrov.

Pero algo va mal y la primera dama decide que no va a mentir. Ataca al líder ruso y defiende la postura del activista. Un comportamiento impropio de una diplomática. Un ataque contra el presidente ruso y contra el propio Frank. Algo se ha roto entre ellos. Tal vez ya nada vuelva a ser lo mismo. 

Fotos: Netflix

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