Las series de antes eran mejores

Las series de antes eran mejores

Olviden los titulares hiperbólicos que, a veces, lanzamos desde páginas especializadas como esta (¡la mejor serie, el mejor noir, lo más esperado!) y respóndanse con honestidad a la siguiente pregunta: ¿algunas de las series actuales se halla a la altura de Twin Peaks, Perdidos, Los Soprano, The Wire o Breaking Bad? La edad de oro de las series ya pasó. Quizá volverán las obras maestras pero, de momento, vamos tirando con Stranger Things y otras ficciones simplemente pasables.

Sobre el catálogo de Netflix corramos un tupido velo, la caída en picado de la calidad resulta evidente: un montón de películas de sobremesa, series simplemente correctas (Anatomía de un escándalo o Inventing Anna sobresalen pero no apabullan) y el agotamiento del true crime como género provocando la congoja del usuario o usuaria.

En Amazon Prime Video hay calma chicha y Disney + explota sus universos en varias direcciones, explora la ficción adulta recurriendo a la biografía de Pamela Anderson y, sin embargo, el vacío existencial de quien busca algo más no logra llenarse.

Siempre nos queda Kate Winslet en HBO con Mare of Easttown.

Eso dicen.

Cunde una sensación de agotamiento creativo. Se producen muchas series pero la competencia no parece estar funcionando. Claro que luego TODO ES BUENO o esa es la sensacion que las plataformas de streaming logran transmitir (y eso que no regalan un jamón por Navidad como alguna televisión generalista). Pero ya no cuela. Netflix ha perdido usuarios (en un número importante) por primera vez en su historia. Adiós, Reed Hastings, vamos a buscar entretenimiento por ahí.

La pelea se va a poner dura.

Está Succession, dice el caballero del fondo. Ok, lo apuntamos.

Y This is us, apunta alguien por ahí.

Añado yo dos grandísimas series de Apple TV: Slow Horses (qué bien está siempre Gary Oldman, caramba) y Severance.

Vale. Pero vuelvo a la pregunta del principio: ¿puede compararse cualquiera de esas series a la conmoción que supuso ver el primer capítulo de Twin Peaks o el de Breaking Bad, ambos tan llenos de sugerencias, sorpresas y puro arte?

Sólo les digo una cosa: Fuego Camina Conmigo.

Quien lo entienda me entenderá.

DANIEL SERRANO

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