Museo Chicote: 90 años de fama

Museo Chicote: 90 años de fama

El otro día se juntaron famosas y famosos en el Museo Chicote de la madrileña Gran Vía para celebrar que el establecimiento cumple 90 años. Estamos hablando de una coctelería fundada en 1931 y cuyo nombre sale en ese himno de Agustín Lara que es Madrid: “En Chicote, un agasajo postinero/ con la crema de la intelectualidad”.

Y a festejar Chicote en sus 90 (bueno, 91 años, pero en 2021 no se puedo hacer la celebración convenientemente) acudió gente de la farándula y también la concejala Andrea Levy, lo cual es un detalle.

Los bares forman parte de Madrid. Para bien y para mal. Los madrileños los disfrutan y los sufren a partes iguales. Pero es lo que hay.

Natalia Verbeke también acudió a fotografiarse a las puertas del Chicote.

Pero ¿cuál es la historia del Museo Chicote? Fue inaugurado en 1931 por Pedro Chicote (Perico para los amigos), apasionado de la alta hostelería y educado en algunas de las referencias más internacionales del Madrid de principios de siglo como el Hotel Ritz o el Savoy. Con sólo 32 años, Chicote decidió abrir una coctelería en una España en la que el chato de vino era lo más glamouroso del momento, y ni qué decir tiene que acertó.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida por @museochicote

En sus inicios fue conocido como Bar Chicote, ya que el concepto de Museo nació en 1940, cuando Chicote decidió mostrar su colección de casi diez mil botellas de diferentes marcas que almacenaba en un sótano contiguo. Esta colección fue considerada como la mejor del mundo hasta el punto de que Aristóteles Onassis le ofreció al barman treinta millones de pesetas por ella. Esta colección comenzó cuando Perico aún trabajaba en el Hotel Ritz, con una botella de Cachaça, regalo del embajador de Brasil. Cuando Chicote murió en 1977, el tesoro acabó en manos del empresario Ruiz Mateos, perdiéndose su pista en 1983, cuando expropiaron el holding Rumasa. Nada de supo de la valiosa colección hasta que volvió a aparecer olvidada misteriosamente en una nave de la localidad madrileña de Las Rozas.

La decoración Art Decó del local, que todavía se mantiene en las grandes cortinas, los imponentes rojos del salón principal y en las mesas, fue encargada al famoso arquitecto de la época, Luis Gutiérrez Soto y ha servido de escenario para grandes encuentros de la flor y nata internacional.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida por @museochicote

En su barra se han acodado personajes de sangre azul, como Rainiero de Mónaco o la Princesa Soraya, políticos de todas las tendencias, desde José Antonio Primo de Rivera, hasta Pasionaria,  escritores como Ernest Hemingway y José Ortega y Gasset, a la cabeza de una lista interminable; estrellas de cine clásico, como Frank Sinatra, Grace Kelly, Ava Gardner, Rita Hayworth, Sofia Loren o Gregory Peck; y deportistas míticos del momento, como Alfredo Di Stéfano o Puskas.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida por @museochicote

Además de por la charla, todos acudían por sus magníficos cócteles como el que lleva el nombre del local, que combina vermut dulce, ginebra, curaçao de naranja y grand Marnier y encabeza la lista de best sellers del local. Pero cada uno tenía sus favoritos. Luis Buñuel prefería el Dry Martini, “la lágrima de vermut en un océano de ginebra”; Sofia Loren se decantaba por el Negroni, una bomba que contiene vermut, ginebra y Campari; y Rita Hayworth tomaba un Dry Martini especial, elaborado a base de vodka, vermouth blanco dulce y pétalos de rosa frescos.

Y ahora, por fin, el Ayuntamiento de Madrid ha rendido un merecido homenaje a un lugar que forma parte de la historia popular de la ciudad con una placa para conmemorativa por sus 90 años de historia. Nos vamos a por un Martini seco (mezclado, no agitado) para celebrarlo.

Noticias Relacionadas