¿Por qué en Hollywood nadie quiere a Tom Welling (Smallville)?

¿Por qué en Hollywood nadie quiere a Tom Welling (Smallville)?

Muchos dirán que Iron Man, Hulk o el Batman de Nolan, fueron los causantes del actual boom de superhéroes que, en los últimos años, ha arrasado en crítica y taquilla. Puede ser. Pero también puede no serlo. 

Mucho antes de que Marvel se convirtiera en la referencia en cine y televisión del género, hubo un superhéroe que se había reivindicado desde un modesto canal de televisión: SupermanSmallville, que comenzó a emitirse en 2001 en WB (ahora The CW), nos contó, durante 10 años, las aventuras de un Clark Kent teenager, en un pueblo de la Estados Unidos más profunda. 

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La serie se convirtió en todo un fenómeno mundial y logró mantener, a pesar de las miles de trabas que tuvo, mantener a una audiencia fiel que, por momentos, rondó los siete millones por capítulo. 

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¿Qué tenía Smallville para gustar tanto? Una trama que gustaba a grandes y pequeños, un superhéroe conocido pero en un momento de su vida menos conocido, un tono oscuro que resultaba muy atractivo y, sobre todo, le tenía a él: Tom Welling

El actor tenía 23 años cuando se metió en la piel de Superman por primera vez. Era perfecto. Duro pero con cara de buena persona. Guapo a rabiar pero badass cuando había que serlo. Cachas pero de porte humilde. Era perfecto. Y esa perfección se multiplicaba, cuando Lana Lang (Kristen Kreuk) compartía plano con él. Eran la reina y el rey del baile de promoción ideales. Y protagonizaban la serie. 

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Obviamente, la fama de Tom Welling se disparó. De 2001 a 2011, cuando terminó la serie, los estudios se lo rifaban, los guiones no paraban de llegar a su puerta, y su agente no daba más de sí. Era el chico de moda y todo el mundo le quería

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De eso han pasado tan sólo cinco años, la pregunta es, ¿qué ha pasado para que Tom Welling haya caído en el ostracismo de Hollywood junto a gente como Brendan Fraser, Robert Pattinson o Eddie Murphy? Aunque parezca mentira, todo tiene una explicación. Incluso varias. 

¿Un descanso?

Nada más terminar el rodaje de Smallville, Tom Welling decidió aparcar su carrera, tomarse un descanso y desconectar del mundo, de los focos y de la fama. Craso error. Lo peor es que este error se multiplicó cuando retomó su carrera y lo hizo poniendo condiciones: “Quiero interpretar a un humano. A alguien real”. 

Quizás, en pleno apogeo de los superhéroes en cine y televisión, no debería haber descartado tan rápido el mundo sobrenatural. Es más, a nadie le habría disgustado ver a Tom Welling haciendo de Superman, en vez de Brandon Routh o Henry Cavill. Fue su elección y se equivocó. 

Escaso bagaje

Tom Welling sufrió el síndrome Stifler, el mismo que te encasilla en un personaje. Lógico, cuando te dedicas 10 años al personaje en cuerpo y alma. Y es que la presencia de Clark en Smallville era constante. 

Tanto es así, que en una década, el actor apenas pudo acometer tres películasDoce en Casa, Doce Fuera de Casa y Terror en la Niebla. Demasiado tiempo en Smallville como para buscar aventuras alternativas. Mal negocio lo de poner todos los huevos en la misma cesta. 

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¿Televisión? No, gracias

Tal cual. Tom Welling no tuvo suficiente con cerrarse puertas muy grandes y con proyectos tremendos en cine, sino que en televisión cerró las ventanas, activó la alarma y no dejó entrar ni una mosca. “He pasado 10 años de mi vida en Vancouver, rodando de 6.00 a 1.00 horas. Ahora mismo estoy bloqueado“. 

Por ello, dio orden a su agente de sólo atender ofertas de cine, donde el tiempo de rodaje es menor y hay más opciones disponibles. O eso pensaba el bueno de Tom Welling. Por aquel entonces, 2011, comenzaba el boom seriéfilo en el que aún seguimos inmersos. Un visionario, sin duda. 

Malas Elecciones

Si limitas mucho tu radio de acción y encima, de lo poco que te llega, no escoge bien, date por jubilado prematuro. En cinco años (2011-2016), Tom Welling ha hecho tres películas que, por desgracia, nadie recuerda. 

Parkland (con Zac Efron y Billy Bob Thornton), La Decisión (de Nicholas Sparks) y Decisión Final (junto a Kevin Costner). Todas olvidables. 

¿Recaudación? Diga pérdidas

Lo peor para Tom Welling no fue que las películas no tuvieran reconocimiento, es que en taquilla funcionaron fatal y eso, en Hollywood, es letal para un actor. Parkland (2013) sólo recaudó 1,4 millones de dólares, cuando costó 10. Decisión Final (2014) fue algo mejor, pero tampoco se amortizó. Recaudó 29,5 millones, cuando su presupuesto era de 25. Se estima que para empezar a ganar dinero, la taquilla debe doblar al presupuesto. No es el caso.

En cuanto a La Decisión (2016), resulta que fue la única que dio algo de beneficio. Mínimo, pero algo. Recogió 23 millones de dólares en todo el mundo, y costó 10. Algo es algo. 

Director frustrado

Otra mala decisión, y ya van unas cuantas, fue aparcar más tiempo del debido su carrera como actor, en el momento cumbre, para probar tras las cámaras. Un gusanillo que picó a Tom Welling en algunos de los últimos episodios de Smallville, que él mismo dirigió. La cosa es, si vas a dirigir, dirige; si vas a actuar, actúa. Welling se quedó en tierra de nadie. 

Ante tal situación, optó por producir. Y lo hizo en la cadena que le había dado el dinero con el que ahora producía: The CW. El problema es que no produjo The Flash o Gossip Girl, optó por Hellcats, una de las mayores bazofias que se ha hecho en televisión en mucho tiempo. Una temporada duró y fue cancelada de forma fulminante. Es decir, producir, produjo poco. 

Mala suerte en el regreso a TV

Cuatro años después del fin de Smallville, Tom Welling decidió que era el momento de volver a televisión. No contaba que con la televisión tenía otra opinión en mente. En 2015, Tom Welling Productions (no es broma) envió un piloto a CBS, en el que Tom Welling era un agente de la CIA que se convertía en parte de una organización secreta para llevar a cabo las misiones más peligrosas

La serie se iba a llamar Sección 13, aunque también podría haberse llamado MacGyver, The Player o Blacklist Redemption. Mucha serie parecida y el proyecto paralizado por CBS, que no tragó con el proyecto ni le dio temporada completa

¿Qué puede hacer?

Tras cinco años de caída tras caída, es más que probable que Tom Welling estuviera dispuesto a formar parte del universo DC de The CW, como compinche de Oliver, Barry y compañía. No obstante, si sigue en sus trece de interpretar humanos, las alternativas actuales se llaman Netflix, HBO y Amazon. 

Ahora mismo, los gigantes del streaming tienen dinero fresco, proyectos a tutiplén y siempre están dispuestos a recuperar caras conocidas para la causa, ¿verdad Winona Ryder y John Turturro? Lo cierto es que, a sus 39 años, Tom Welling tiene tiempo de enderezar las cosas y volver a ser ese mozo de granja que nos enamoró con sus ojos y sus pectorales perfectos. Tom, vuelve, por el amor de Kar-El. 

Fotos: Facebook, Instagram, The CW, New Line Cinema y Paramount