El arrepentimiento de Sandra Bullock

El arrepentimiento de Sandra Bullock

Sandra Bullock es una leyenda de Hollywood.

Camino de los 60 años, con un Oscar bajo el brazo, la cuenta llena de ceros, el respeto y la simpatía de la industria y un retiro sin fecha de vuelta anunciado, está en disposición de hacer y decir lo que le dé la gana, especialmente si esto implica su filmografía.

Y eso ha hecho.

En plena promoción de La Ciudad Perdida, película que protagoniza junto a Daniel Radcliffe y Channing Tatum, y que será la última antes de su retiro, la actriz se ha sincerado con su público. 

Ha sido en una entrevista para Too Fab, donde Sandra Bullock ha sido preguntaba por algunas de sus películas previas y la actriz no ha tenido reparo en reconoce que se avergüenza, mucho y muy fuerte, de haber participado en Speed 2. 

“Todavía estoy avergonzada de haber estado en Speed 2. Soy muy sincera pero es que no tiene sentido. Un barco lento navegando despacio hacia una isla. Ojalá no la hubiera hecho. Que yo sepa, ni un fan fue a verla”, confesaba la actriz.

Fue en 1997, tres años después de la aclamada primera entrega, cuando Jan de Bont y Sandra Bullock volvieron a unirse para la secuela. Keanu Reeves, quien olió el guión desde lejos, se bajó del barco (literamente), dejando su sitio a un Jason Patric que jamás se recuperó de aquella hecatombe.

Eso sí, Sandra Bullock tuvo la suerte de tener a uno de los tíos más majos de Hollywood a su lado. Daniel Radcliffe, consciente de la calidad de Speed 2, quiso animar a su compañera, asegurando que se está creando cierto culto alrededor de la película.

Es posible que hacer esa afirmación sin reírse, sea la mejor actuación de Daniel Radcliffe en su carrera, y eso que tiene papeles tremendos pero hay que ser muy profesional para no echar a reír en plena mentira piadosa.

De hecho, la propia Sandra Bullock le enmendó la plana con su gracia habitual. “En  plan cinco personas“. Y ha sido muy generosa. Eso sí, ya han pasado 25 años y Speed 2 sigue atormentando a la actriz. Esto tiene mala solución.

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