Series para noches estivales / ‘Misfits’: los antihéroes que no quieren salvar el mundo

Series para noches estivales / ‘Misfits’: los antihéroes que no quieren salvar el mundo

Ahora que Marvel ha puesto de moda los superhéroes y que a todos nos gustaría tener superpoderes, nos acordamos de una serie británica que triunfaba entre 2009 y 2013 y que tenía como protagonistas a cinco inadaptados que conseguían poderes sobrenaturales por casualidad… y que no sabían qué hacer con ellos.

Estamos hablando de Misfits, que se convirtió en una serie de culto entre los adolescentes porque, a través de la ciencia ficción y el humor, eran capaces de tratar todos los temas que realmente les importaban sin necesidad de abordarlos directamente, algo a lo que los adolescentes de la época no estaban acostumbrados.

El fenómeno juvenil, considerado por la crítica como la comedia británica que cambió las reglas del juego televisivo, ganó un premio BAFTA a la mejor serie dramática en 2010.

¿De qué va ‘Misfits’?

Cinco jóvenes que han cometido sendos delitos, se encuentran prestando servicios a la comunidad en un barrio de los suburbios de Londres cuando son alcanzados por un rayo en medio de una tormenta un tanto extraña. Tan extraña que les otorga poderes sobrenaturales que vamos descubriendo conforme avanza la serie.

Lo curioso es que estos poderes nos les convierten automáticamente en superhéroes con un código ético superior que les obliga a intentar salvar a la humanidad, sino que son el reflejo de sus propios conflictos internos y no hacen sino agravarlos.

Simon (Iwan Rheon), el tímido del grupo que cumple condena por provocar un incendio, se vuelve invisible; Kelly (Lauren Socha), detenida en una pelea, puede escuchar los pensamientos de los demás; Curtis (Nathan Stewart-Jarrett), un prometedor atleta al que pillaron con drogas, puede manipular el tiempo a voluntad; y Alisha (Antonia Thomas), a la que más de una vez detuvieron por conducir bebida, consigue inducir un frenesí sexual en todo el mundo con sólo tocarles. El único que no parece tener un poder aparente es Nathan (Robert Sheehan), un joven charlatán que pronto destaca como líder del grupo… y que finalmente sí tiene su propio poder, que no es otro que hablar con los muertos y la inmortalidad.

De repente, cinco chicos inadaptados se encuentran con que tienen poderes que no han pedido y que no saben controlar. Y como hemos dicho, no quieren salvar el mundo, ni luchar contra el mal, porque bastante tienen con enderezar sus propias vidas.

La ficción se mantuvo en antena durante cinco temporadas, pero sufrió muchísimos cambios. El primero de ellos fue la salida de Robert Sheehan de la serie, lo que hizo que gran parte de la audiencia se bajase del carro.

Sin duda, el carisma del actor, a quien ahora podemos ver en Umbrella Academy (serie que también trata sobre una generación de curiosos superhéroes y en la que el actor tiene exactamente los mismos poderes que en Misfits), era uno de los pilares del éxito de la ficción y su marcha le asestó un golpe muy duro.

Pero sea como sea, se trata de una serie que bien merece un visionado veraniego, ya que no sólo es entretenida, sino que muestra muchos de los problemas de la adolescencia que no tienen fecha de caducidad, aun cuando se añadan otros nuevos dependiendo de la época en la que nos encontremos.

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