7 cosas que NO nos han gustado de la Gala 0 de Operación Triunfo 2017

Ha vuelto Operación Triunfo. Dieciséis años después del estreno del que fuera el formato que revolucionó la televisión en España, OT vuelve a la pequeña pantalla. Y si son muchas las cosas buenas que hemos encontrado en la Gala 0, también nos hemos percatado de alguna que otra regular (digámoslo así)… 

1. Los fallos de sonido

En una gala de más de tres horas en directo, todo puede pasar, pero lo que no puede pasar es que los fallos de sonido sean la tónica general. Estamos en un concurso de música, señores, y si el sonido falla… mal augurio. Lo bueno fue que gracias a estos errores, las redes sociales se llenaron de divertidos memes. 

2. Falta de nivel de los concursantes

ADEMÁS: Nos colamos en el casting en Madrid de Operación Triunfo 2017

OT17 no es La Voz. Aquí el físico sí importa, pero creemos que no ha habido el equilibrio necesario y la imagen ha pesado mucho más, haciendo que en algunos casos estemos únicamente ante una cara bonita. Habrá que conformarse con que no desafinen y se aprendan la letra. 

3. La app no funcionó bien

la-app-de-ot-no-funciono-bien

Desde el programa se ha vendido la app casi como si fuera la octava maravilla del mundo, pero cuando tocó utilizarla para salvar a uno de los tres aspirantes a entrar en la Academia (Joao, Mario y Mimi), se colapsó y no permitía utilizarla. Empezamos bien. 

4. Una generación demasiado millennial 

una-generacion-demasiado-millennial

Vale que Operación Triunfo está enfocado principalmente a un público juvenil, pero clama al cielo que el mayor de todos los concursantes tenga 31 años y que la media de edad sea de 19 años.

5. Un Risto a medio fuelle

ADEMÁS: ¿Quiénes son los miembros del jurado de OT17?

Joe Pérez-Orive es el nuevo Risto Mejide del jurado, pero un tanto descafeinado y azucarado. Si juegas a ser Risto Mejide no puedes quedarte a medias. También él fue protagonista en las redes. 

6. Las decisiones del jurado

las-decisiones-del-jurado

Quedó patente que el criterio del jurado no fue el mismo que el de los profesores de la Academia. Y es que hubo actuaciones que, para nada, merecían pasar, mientras que otras, que quedaron en duda, fueron más que aceptables. La explicación del jurado es que habían venido siguiéndoles la pista también en los ensayos. Vamos, que la gala de ayer nos la podríamos haber ahorrado, porque el pescado ya estaba vendido desde el principio (lo hicieran como lo hicieran)

7. ¿Se puede echar de menos la publicidad?

ADEMÁS: ¿Recuerdas a todos los ganadores de Operación Triunfo?

No sabemos cómo lo hizo Roberto Leal o los concursantes para no ir al excusado en las casi cuatro horas que duró la gala, pero el caso es que, como espectadores, echamos de menos algún parón para asimilar todo lo visto y oído (sobre todo lo oído), cargar fuerzas y (por qué no decirlo) ir a hacer pipí. 

Fotos: RTVE y Twitter

Ver resumen Ocultar resumen

La factura de la luz sigue su escalada demencial hasta cotas inimaginables y, obviamente, esa subida afecta más a unos hogares que a otros.

Para comprobar esta diferencia, Thais Villas ha vuelto a ir a un barrio rico y a otro obrero de Madrid, para preguntar por el asunto.

De media, la luz ha subido 130 euros en el recibo de cada hogar. La pregunta ha sido sencilla, ¿qué harían con esos 130 euros?

Ver resumen Ocultar resumen

Se retiró Sala Sálamo de Twitter pero no tanto. Sigue opinando, lo cual es saludable porque la actriz tiene una mirada libre y muy interesante sobre diversas cuestiones. Por ejemplo, esa llamada a través de redes sociales que algunos usuarios hacen a la gente famosa para que colabore en difundir mensajes positivios sobre salud mental.

Pero apunta Sara Sálamo a que resulta hipócrita defender de modo genérico la salud mental y luego participar en linchamientos contra famosos y famosas en Twitter.

Algo que ella conoce bien.

Ver resumen Ocultar resumen

Desolador panorama en Madrid y otros feudos populares de España con respecto a la vivienda y sus precios.

Tras el anuncio de la Ley de Vivienda, con la que el Gobierno Central pretende, entre otras cosas, controlar el precio de los alquileres, el alcalde de Madrid y la presidenta de la Comunidad de Madrid ya han avisado que no aplicarán tal ley y dejarán que los precios sigan disparados.

Lo realmente curioso, en el caso del edil, es que lo ha hecho con una soberbia y una sinceridad impropia de una decisión como la que ha tomado.

Páginas