¿Alquien puede quitarme al señor de detrás? Y Twitter hizo su magia

Te haces un selfie precioso, aunque algo descentrado, en plena Gran Vía madrileña.

Desbloqueas, te metes en tu archivo y ves que un señor con gafas y una señora con un bolso rojo te han fastidiado el momentazo.

¿Cómo se atreven? ¿Cómo es posible que haya gente en una de las arterias principales de la ciudad con más habitantes de toda España?

Hay gente que sólo quiere ver el mundo arder.

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Por suerte, todo tiene solución. Menos la muerte. ¿Y si recurrimos a la magia de Twitter?

Buena idea. ¿Buena idea? Maravillosa.

Para los tuiteros. Claro. No hay más que dejar una foto a disposición para que los montajes más hilarantes comiencen a surgir. Y así ha sido.

Por favor, que la foto de Girauta taciturno en la calle de la Trinidad de Toledo nunca caiga en el olvido.

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Fotos: Twitter

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"Os hago una promesa, un compromiso esta mañana aquí, a partir de este momento, todas las elecciones que se convoquen desde este momento, sea cual sea su ámbito territorial, las va a ganar el Partido Popular". 

El secretario general del Partido Popular, Teodoro García Egea, se vino arriba en el XIV Congreso del PP de Aragón. 

Y no es que hiciera tan osada afirmación en un momento de éxtasis conservador, con las masas jaleando y el público entregado. 

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Parece mentira que, a estas alturas, el Partido Popular insista en volver a los legendarios plasmas que tanto daño hicieron a Rajoy. 

Si es cierto que en plena pandemia, las conexiones por videollamada se han vuelto habituales, pero lanzar una foto de Pablo Casado, reunido con Ursula Von der Leyen, televisión de por medio, es una provocación demasiado golosa para tuiteros. 

El presidente del PP y la presidenta de la Comisión Europea han charlado unos minutos, según el propio Pablo Casado, de lo humano, lo divino y, como no, Pedro Sánchez 

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Quién iba a decirnos que, en pleno subidón de casos de Covid, a punto de llegar dos años de pandemia y en una situación política, social y humana de lo más complicada, la máxima preocupación en España iban a ser las luces de Navidad. 

Que si con la iluminación de Vigo, se daría luz a toda Europa hasta 2030. Que si las luces de Granada son satánicas. Que si a algún que otro dirigente le faltan más luces que a un carro tirado por burros... 

La cosa es quejarse. 

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