‘El juego del calamar’: la penúltima fantasía coreana

Netflix siempre saca hueco en su catálogo para ficciones extranjeras más allá de las estadounidenses o las nacionales de producción propia. Así nos encontramos con El juego del calamar, una serie llegada desde Corea que podemos ver en la plataforma desde el pasado 17 de septiembre.

El juego del calamar sigue la estela de Battle Royale, serie en la que sus protagonistas participan en una competición brutal con la promesa de un gran premio. En este caso, la brutalidad puede significar la muerte.

Así se convierte en un sádico pasatiempo que te engancha desde el primer episodio pero que, además, tiene una vertiente de crítica social.

456 desconocidos aceptan participar en una competición violenta con tal de llevarse un botín. Han sido seleccionados porque reúnen una característica: están endeudados hasta las cejas y no encuentran la forma de rehacer sus vidas, como el protagonista Seong Gi-hun (Lee Jung-jae). Cuando les transportan a un paradero desconocido y les informan del inicio de la primera prueba, todos piensan que es pan comido. Son juegos infantiles. Lo que no tienen en cuenta es que, si pierden, son ejecutados por los hombres enmascarados y armados que les rodean.

 

El juego del calamar entra de lleno en la oposición entre ricos y pobres, con los últimos condenados a arriesgar su propia vida para dejar atrás una vida llena de privaciones. Pero no todo es dramático dentro de la ficción, ya que también tiene cabida el sentido del humor (al menos el particular sentido del humor coreano), a pesar de que, a lo largo de los capítulos, esa diversión se va perdiendo, dado el nivel dramático del asunto.

Hwang Dong-hyuk, escritor, creador y director dela serie, tardó más de una década en conseguir que alguien se interesase en sacarla adelante, quizá por el grado de violencia explícita del metraje o por su argumento, poco original en estos tiempos que corren.

 

Dong-hyuk va dejando pequeñas gotas de suspense en cada uno de sus episodios para conseguir que el espectador se enganche sin remedio. De este modo, no conocemos de antemano los orígenes y vinculaciones de la competición, pero nos va dando detalles en paralelo a los avances de la propia partida, con lo que consigue mantenernos pegados a la televisión capítulo tras capítulo.

Nuestra próxima maratón seriéfila ya tiene nombre: El juego del calamar.

SARA FLAMENCO

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Y lo mejor de todo es que no será una trama secundaria, sino que le darán la relevancia de llevar el peso de un capítulo completo. 

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Es, sin duda, una de los fenómenos televisivos del año. Hablamos de una serie de culto. Para bien o para mal (ya que aquí mismo hemos cuestionado esta ficción por sus sesgo machista). Pero la nostalgia todolo endulza. Vuelve un producto televisivo ya icónico.

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Una nueva serie de supervivencia al estilo de El juego del calamar. Así han titulado algunos medios. También podría destacarse la presencia de Christina Ricci, siempre estimulante. Pero hemos optado por fijarnos en la presencia dentro del elenco de Yelowjackets de Juliette Lewis, icono lejano cuya carrera ha sido bastante errática.

Pero ¿qué es Yelowjackets?

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