Eurovisión 2017: un calvo, un gallo y Netflix salvan la edición más frustrante

Que Salvador Sobral haya ganado Eurovisión, mola. Que Manel Navarro haya quedado último, tampoco está mal. Pero claro, todo queda eclipsado cuando un espontáneo se sube al escenario y no sólo enseña el culo, sino que lo hace con un arte y un flow que ya quisieran muchos representantes. Entre ellos el nuestro. 

Para desgracia de la organización, el calvo eurovisivo ha sido lo mejor de una noche frustrante para España. Y no lo decimos porque Manel Navarro haya sido último, que eso lo dábamos por seguro. Frustrante porque hemos aguantado 42 votaciones sin rascar punto alguno, y cuando todos celebrábamos el mítico cero, va el televoto y nos da cinco puntos. ¿Por qué? ¿Qué sentido tenía? Maldito televoto de la audiencia. 

Pero hasta esa decepción ha quedado en un segundo plano, gracias al Jimmy Jump exhibicionista que se ha marcado un calvo mítico. Y ha sido mítico por todo lo que ha rodeado los cinco segundos que ha durado la performance. 

Para empezar, ha elegido la actuación de Jamala, la cantante ucraniana que ganó el año pasado. Para continuar, porque ha subido al escenario tranquilamente, con una bandera de Australia al cuello y una tranquilidad digna de admirar. Una vez arriba, se ha bajado el pantalón, ha mostrado su trasero aussie y se ha marcado un contoneo digno de Jennifer López. Glorioso momento. 


ADEMÁS: Sí, Manel Navarro ha hecho el ridículo pero ojo a los memes del gallo

Y este calvo es el que ha salvado la noche a Manel Navarro. El cantante de Sabadell, ya habría tenido bastante con sus cinco puntos y derroa histórica. Pero hubo más. En concreto, un gallo de dimensiones titánicas, que bien podría haber protagonizado la serie animada de Los Trotamúsicos. Es más, McDonald's está pensando cambiar el nombre a su McPollo, por el de McNel Navarro

Obviamente, lo mejor de este gallo, no ha sido el gallo en sí, que también. Han sido los memes y montajes en Twitter, dignos del Louvre. Y es que este tipo de eventos diseñados para la risa, como Eurovisión, los programas tróspidos de Cuatro o las Elecciones, siempre sacan los mejor de los tuiteros. 


Aunque debemos reconocer que hay quienes están siempre a un nivel excelso en Twitter. Es el caso de Netflix, que aprovecha cualquier ocasión para marcarse un momentazo épico en la red de microblogging. En esta ocasión, han aprovechado el Festival de Eurovisión para promocionar su primera serie producida en EspañaLas Chicas del Cable. 

Lo han hecho con un tremendo vídeo que se ha viralizado en segundos. Un sketch de poco menos de un minuto, protagonizado por cuatro eurovisivas contemporáneas. Rosa López, Ruth Lorenzo, Soraya y Edurne. Todas ellas, trabajando de telefonistas, recogiendo los votos de los participantes en Eurovisión, eso sí, a la antigua usanza. 


ADEMÁS: Peñafiel compara a Isabel II con Letizia: "Ya quisiera el gato lamer el plato"

Las telefonistas, viendo que España no rasca ni en ficción, proponen hacer trampa y colar algún voto a nuestro país. Es entonces cuando Netflix se corona, más que con Jaime Peñafiel en The Crown, y saca a su miura: Massiel. La ganadora de la edición de 1968, coordinadora del call center vintage, les advierte que de eso ni hablar. Sencillamente maravilloso. 

Pero cuando crees que todo ha terminado, aparece Mirela, la cantante que dejó Manel Navarro a las puertas de Eurovisión, para preguntar si son ahí las pruebas del año que viene. Lo dicho, larga vida al departamento de Comunicación y Marketing de Netflix

Fotos: Eurovisión

Ver resumen Ocultar resumen

Fue la chica yeyé de España y a sus 81 años seguía yendo de teatro en teatro, subiéndose al escenario. Entre otras cosas porque, según ha asegurado en más de una ocasión, su situación económica no es muy buena. Sea como sea, Concha Velasco dice adiós.

Ver resumen Ocultar resumen

"Esto es una Cruz, esto es una Raya, ésta es la emisora Cruz y Raya, que aunque debe, nunca calla". 

Corrían finales de los 80, cuando unos jovencísimos Juan Muñoz y José Mota comenzaban a darse a conocer en televisión. Lo hacían a modo de emisora de radio con esta sintonía como presentación. 

Más de 30 años después, con cada un por su lado, Juan Muñoz ha dejado claras tres cosas: su humor sigue en finales de los 80. Aunque debe nunca calla. Y sí, por momentos es una cruz". 

Ver resumen Ocultar resumen

Como si de una eléctrica se tratara, el programa Todo es mentira ha venido rescatando políticos de los infiernos desde casi sus orígenes abriéndoles sus puertas de par en par. Y tanto han girado sus puertas para que entren que se han debido romper, porque el chorreo de fichajes políticos para esta nueva temporada es de órdago

Páginas