El vídeo de Fran Rivera, al grito de "¡Viva España!" en un bar franquista de Ávila

Se llama Casa Eladio y está en Ávila. Inundado de banderas franquistas, simbología fascista y platos con nombres como 'Bacalao, Grande y Libre de cebolla', éste es un restaurante situado al margen de la Ley de Memoria Histórica.

Lugar de peregrinaje para aquellos que recuerdan con nostalgia los años del dictador Francisco Franco y, desde el pasado 5 de diciembre, de uno de los nombres propios de la actualidad nacional: Francisco Rivera Ordóñez.

Hijo de torero (del desaparecido Paquirri) y de Carmina Ordóñez, el ahora colaborador de Espejo Público (Antena 3) acudía junto a su mujer, Lourdes Montes, y otros amigos al local franquista.

Lo hacía Fran Rivera mostrando su hazaña a través de un vídeo que era compartido hace tan solo unos días por un tuitero (@Assisiensis) y sonriendo ante la cámara al grito de "¡Arriba España!". He aquí el vídeo que lo demuestra.

"Bueno, queridos", dice el torero en el vídeo, "imposible no entrar aquí y acordarme de todos vosotros. Toros, España, ¡Viva España!, Casa Eladio, en Ávila, una maravilla. ¡Viva España! Anda que no..." Y todo eso, con el pulgar hacia arriba.

Críticas en las redes sociales

Visita documentada, en fotos, por el propio local de Ávila (la imagen cirula por las redes sociales pero ha sido borrada de la página de Facebook de Casa Eladio):

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ADEMÁS: El tremendo zasca de Anna (Simón) a Fran Rivera

Que ha generado todo tipo de críticas en las redes sociales. He aquí unas cuantas:

ADEMÁS: Fran Rivera, insultante tras la noche electoral en Andalucía

Fotos y Vídeo: Twitter, Facebook y Gtres

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Madrid es libre. 

Por fin. 

Cualquiera diría que el PP no lleva gobernando 26 años en la Comunidad de Madrid, viendo la campaña que han hecho. 

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Lo saben bien quienes acuden al plató de Sálvame con asiduidad: la televisión es una trituradora de carne en la cual eres un personaje querido durante una o dos temporadas pero después, para amenizar la sobremesa, se te convierte en villano y te insultan por la calle. En el caso de Pablo Iglesias este mecanismo televisivo se llevó al extremo y el chaval con coleta tan simpático a cuyo domicilio vallecano acudió Ana Rosa Quintana se transformó últimamente en un ser demoniaco al cual Vicente Vallés exorcizaba casi todos los días.

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La vida sigue y, una vez superado el batacazo del progresismo en las elecciones madrileñas, Ismael Serrano ha salido en Zapeando y ha demostrado que el humor no tiene por qué decaer ni tan siquiera en momentos políticamente tan catastróficos para alguien de izquierdas como él. Oye, así es la existencia, una montaña rusa en la que hoy Salvador Illa ganas las elecciones en Cataluña (y no sirve para nada) y mañana las gana Ayuso en Madrid (y vaya si sirve). 

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