¿Guapos o feos? Galanes a debate

Para gustos, colores. Para colores, los actores de Hollywood.

Si Cristiano Ronaldo decía que le envidiaban por ser guapo, rico y buen jugador, hay actores que sólo pueden decir lo de ricos, y alguno lo de buen jugador. Y lo chungo para ellos, es que más de uno se considera guapo. Es más, lo es, pero no termina de convencer al respetable, y eso, en el corazoncito de un artista, duele. Mucho. 

Es cierto que la belleza está en los ojos de quien mira, pero también lo es que, en ocasiones, lo que miramos genera un debate complicado de solucionar. Es el caso de estos 16 actores que hemos recopilado. Galanes de Hollywood, seductores globales y exitosos intérpretes con el mundo a sus pies

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Y a pesar de ello, hay quien no les tocaría ni con un palo. Obviamente, esto es como las hamburguesas. A algunos les gustan sólo con el pan, a otros completas, y hay quien sólo quiere la cebolla, pochadita, y cortada en tiras, con una loncha de queso Havarti ligeramente fundida. Pues eso. Si somos especialitos con una hamburguesa, cómo no serlo con quien nos resulte más o menos atractivo.

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La pregunta, más allá de los gustos propios de cada cual, que son personales e intransferibles, es tan sencilla como: ¿guapos o feos? Para contestarla, llevamos a estos 16 galanes de Hollywood a debate. 

Fotos: iMDb y Cordon Press

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Cuando hablamos de Mario Casas (A Coruña, 1986) ¿a quién nos referimos exactamente? ¿A un ídolo de adolescentes a punto de que caduque su esplendor juvenil? ¿O a un intérprete de los pies a la cabeza aclamado por crítica y público? Ambas cosas quizás, como bien saben sus seguidores y seguidoras desde los tiempos en que interpretara a un jovencísimo Ulises en la serie  El Barco o a Aitor en Los Hombres de Paco

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Quien pasee estos días por el centro de Madrid hallará la efigie del insigne Eddie Murphy en el mismísimo Teatro Real. Lo que más se ve son los colores del reino de Zamunda refulgiendo en la gris fachada de la ópera madrileña pero, al fijarse, la (o el) viandante reconocerá sin duda alguna esa sonrisa tan de Eddie, el hombre que hizo reir al mundo con las flatulencias de El profesor chiflado.

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