Hasta siempre, Velvet: así hemos visto la serie

Han pasado casi tres años desde que Velvet llegara a nuestras vidas y esta noche, después de 54 capítulos en antena, se ha despedido para siempre. Cuatro temporadas que han contado la historia de amor de Alberto Márquez y Ana Rivera, un amor de esos que duran toda la vida, un amor que comenzó en los pasillos de las galerías Velvet y que ha conmovido y emocionado a millones de espectadores.

Protagonizada por Paula Echevarría y Miguel Ángel Silvestre, Velvet, un producto firmado por Bambú Producciones, ha cerrado su cuarta y última temporada con un capítulo especial en el que ha habido momentos en directo. Un episodio centrado en la boda de sus protagonistas y que pone el broche final al romance entre el director de Velvet y la humilde costurera convertida en diseñadora de éxito. 

Velvet no sólo ha entusiasmado a la audiencia por su historia de amor, sino que la ambientación y en especial el vestuario, diseñado y gestionado por Helena Sanchís, han hecho las delicias del público. Las galerías Velvet echan el cierre y es hora de hacer balance. ¿Es Velvet una de las mejores series de los últimos años? 

Argumentos a favor

Velvet cuenta con un reparto excepcional. Empezando por el actor José Sacristán, quien a sus 79 años volvía a ponerse delante de una cámara para dar vida a don Emilio, el tío de la protagonista. Aunque su papel ha sido secundario, José Sacristán ha sido uno de los personajes fijos durante las cuatro temporadas y ha sabido llenar cada una de las secuencias que ha protagonizado. Sin duda, un lujo tenerle en esta serie.

Le siguen en esta línea Aitana Sánchez-Gijón y Asier Etxendía, dos actores curtidos en teatro que dan la talla en la pequeña pantalla. Además, Diego Martín, Marta Hazas, Javier Rey, Miriam Giovanelli, Cecilia Freire, Manuela Velasco y Adrián Lastra se unen a este variado y experimentado reparto. 

Otro de los puntos fuertes de Velvet ha sido el vestuario. Diseñado por Helena Sanchís, cada uno de los modelos que hemos podido ver en las galerías ha sido toda una delicia.

Prendas inspiradas en los años 40 en personajes tan icónicos como Rita Hayworth o Ingrid Bergman se han llevado todo el protagonismo de cada plano, al igual que el cuidado en maquillaje y peluquería, al cargo de Ana López Puig-Cerver. 

A pesar de la escasez de planos exteriores, poder ver la Gran Vía de Madrid recreada en los años 40 también ha sido un lujo. Una pena que esas ocasiones hayan sido limitadas. Las secuencias entre Javier Rey y Miguel Ángel Silvestre han sido buen rollo inyectado en vena. Su amistad ha traspasado la pantalla y cada secuencia juntos ha sido un placer para ellos y para los espectadores. 

Argumentos en contra

El exceso de dulzura y romanticismo. A pesar de que el argumento central de la serie es la historia de amor entre Alberto y Ana, los diálogos insulsos y hasta infantiles le han quitado bastante credibilidad al romance entre la pareja. Y es que a pesar de los intentos de Paula Echevarría y Miguel Ángel Silvestre por encontrar más química en cada escena, hay secuencias de la serie en las que esa ''chispa'' es inexistente. Una pena. 

La salida de Miguel Ángel SIlvestre tampoco ha ayudado a que esa parte de la serie mejore. Han sido muchos capítulos de ausencia del actor y aunque el reencuentro con sus compañeros fue por todo lo alto, es inevitable que la esencia del personaje se haya diluído un poco. 

La última temporada de la serie está cogida con pinzas. Miguel Ángel Silvestre se marchaba a Estados Unidos, pero la serie debía continuar y los guionistas le daban más protagonismo al personaje de Rita, un personaje que ha funcionado muy bien en la parte más cómica de la serie, pero que en los últimos capítulos se ha centrado mucho en el drama. Y, sinceramente, preferíamos a la Rita más divertida. 

La secuencia en directo de la serie ha resultado bastante desastrosa. Quizá los nervios, la emoción o simplemente la falta de preparación han hecho que los minutos en directo sean bastante penosos, en especial la escena del balcón entre Ana y Alberto. Incomible. Tan sólo la presencia de Asier Etxendía ha mejorado ligeramente el directo. 

En general, Velvet ha sido una serie entretenida, visualmente perfecta y aunque la cuarta temporada no ha sido tan impresionante como las anteriores, sólo por ver el reencuentro entre Ana y Alberto ha merecido la pena. ¡Hasta siempre, Velvet!

ALBA MORALES

Fotos: Atresmedia.

 

Ver resumen Ocultar resumen

Este mes de junio se han cumplido18 años del inicio del rodaje de la que ha sido una de las series más icónicas del panorama audiovisual español, Aquí no hay quien viva, una sitcom que caló entre el público de nuestro país gracias a que supo contar en clave de humor, con ese punto de exageración que abanderan los tópicos, la cotidianidad de una comunidad de vecinos.

Ver resumen Ocultar resumen

Ya pasó en su momento con El sexto sentido y Los Otros, que la ideilla super innovadora de que estuviesen todos muertos (ups, spoiler) se les ocurrió a Shyamalan y a Amenabar a la vez y, aunque son dos peliculones, la sorpresa quedó un poco deslucida en el caso del español.

Ver resumen Ocultar resumen

¿Te imaginas qué pasaría si el planeta entero se quedara sin electricidad de un día para otro? ¿Te imaginas que todas las cosas que te facilitan la vida de forma diaria dejaran de funcionar de repente? Esa es la distopía que nos plantea El gran apagón, una historia de ciencia ficción creada por José Antonio Pérez Ledo en formato podcast, dirigida por Ana Alonso y realizada por Roberto Maján a través de la plataforma Podium Podcast (PRISA Audio), y que ahora va a dar el salto a la ficción audiovisual de la mano de Movistar+.

Páginas