Hungría no participará en Eurovisión por considerarlo "flotilla homosexual"

Lo de "flotilla homosexual" es un término que han utilizado ciertos medios afines (hasta el servilismo) con el presidente conservador de Hungría. El presidente se llama Víktor Orbán y se ubica en la extrema derecha. En Vox siempre le citan como ejemplo a seguir. El caso es que Hungría no participará en Eurovisión 2020 porque su gobierno considera "demasiado homosexual" el certamen, según informa The Guardian.

Oficialmente y de modo explícito no se han dado explicaciones pero, siempre según la crónica del diario británico The Guardian, es insistente la crítica en los medios de comunicación gubernamentales a Eurovisión como mal ejemplo moral. Y ello coincide con el anuncio de que Hungría se retira del certamen. Blanco y en botella.

Tengamos en cuenta que Eurovisión está organizada por las televisiones públicas de diversos países y la televisión pública húngara, que ahora se retira, difunde un sinfín de mensajes poco amables con los derechos LGTBIQ+.

Suponemos que a la ultraderecha húngara lo de Conchita Wurst sobre el escenario eurovisivo le pondrá de los nervios.

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La deriva de Hungria hacia un sistema autoritario es algo que tiene en alerta a las democracias europeas (igual que sucede con Polonia) pero, de momento, hay elecciones y esas elecciones las gana la ultraderecha. Aviso a navegantes.

El caso es que, de momento, Eurovisión se queda sin Hungría y se derramarán lágrimas amargas por parte de los eurofans pero es que el sesgo gay del certamen no gusta a cierto conservadurismo.

Pero ¿de verdad es Eurovisión tan gay?

Según se mire. La comunidad gay ha adoptado Eurovisión como espacio de libertad y diversión, y súmese a ello que de ahí han surgido estrellas LGTBIQ+ como la mencionada Conchita Wurst o Dana International.

Lo cual es saludable y a quien no le guste Eurovisión puede ver una serie en Netlfix o rezar el rosario.

Sin embargo, la derecha ultra prefiere eliminar del paisaje lo que no le encaja en su rígido ideario.

Veremos si, finalmente, Hungría se ratifica en su espantá de Eurovisión o recapacita y vemos cantando a la pertinente estrella húngara para disfrute de miles de fans en medio planeta.

ADEMÁS: La canción española de la historia de Eurovisión que más gusta a Max Pradera

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Ángel Martín es, a día de hoy, una de las razones por las que Twitter sigue mereciendo algo la pena

En otra de sus geniales iniciativas, el streamer ha decidido intentar juntar a todos los deportistas olímpicos que estarán en los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Tokyo, que comenzarán el próximo 23 de julio. 

¿Cómo lo ha hecho? De momento, con un sencillo tuit que ha sido más efectivo de lo esperado. 

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Pilar Bardem resumió la grandeza del oficio de actriz, del café-teatro a los rodajes con Mariano Ozores, Pedro Almodóvar o Enrique Urbizu, de la televisión al María Guerrero, donde sus hijos merendaban bocadillos de anchoas con queso. Una vida de cómica. Inasequible al desaliento y siempre presta a sumarse a toda lucha que mereciera la pena, puño en alto contra guerras infames o por los derechos de las mujeres o lo que se terciase.

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Parece que fue ayer cuando Movistar Plus estrenaba un segundo late night, más allá de Late Motiv, conducido por David Broncano. 

En aquel primer programa, Antonio Resines fue el padrino, el espectador de a pie conoció a Grison, Ricardo Castella estrenó su versión rockero de bandana y David Broncano iniciaba su camino al estrellato. 

Era el 1 de febrero de 2018 y La Resistencia emitía su primer programa en el Teatro Arlequín de Madrid, situado en pleno centro, junto a Gran Vía. 

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