9 carteles de películas que son para llorar (y no de pena)

Los hay que son joyas de la historia del cine, que conseguían captar en una sola imagen la esencia de todo un metraje. Hablamos de los carteles del cine. Hay tantos como películas.

Algunos con mucho trabajo detrás, otros que parecen hechos sin pararse a pensar en nada; otros fueron censurados y los hay que siempre quedarán en el recuerdo de los espectadores como el de Trainspotting, Pulp Fiction o Casablanca, por citar algunos ya míticos. 

Pero también los hay que hicieron temblar hasta las impresoras cuando salieron a la calle. No es que estropearan la película, porque en algunos casos ya eran poco empeorables. Pero, es cierto, que algunos de esos carteles han pasado directamente a la galaría de los horrores de la historia cinematográfica. 

Entre ellos es imposible olvidar a Up the Sandbox (¿Qué pasa Barbra? fue su nombre en España) y su poster simulkando ser una portada de la revista Time. Ahí se ve a Babara Streisand con un biberón gigante a la espalda que nadie ha conseguido descifrar para qué fue incluido ahí por el diseñador. Todo un atentado visual.

Algunos están a la altura de la película

Aunque superado por Chuck Norris y su película Top Dog. El cartel debió de ser hecho en poco más de diez minutos y por un niño. Si no, no se entiende. Un perro con gorra de policía corona las letras de la película. La creatividad al poder. 

Algo que también se exhibe en I Love you Phillip Morris. Con el color que se gasta el cartel, lo bueno es que valdría casi como chaleco reflectante. Pero si algo llama la atención son los ultrabronceados Ewan McGregor y Jim Carrey que pasean alegremente y sin ningún sentido a su pareja de perros. Una oda al despropósito.

Pero para despropósito y desconcertante el cartel de Junior, la película en la que Arnold Schwarzenegger se queda embarazada. Verle con tripa de varios meses y a Danny de Vito auscultándole es algo que debe llevar a la reflexión de quien hizo la portada. 

El actro austriaco es muy dado a dejar imágenes de promoción para el recuerdo. Sólo basta con mirar también el cartel para su Hércules en Nueva York. La idea en sí de la película es descabellada, pero si le sumas el poster el resultado es desolador. 

Nunca debieron de ver la luz

Otro de esos carteles que no se sabe a qué obedecen es el de Superman III. Ahi el superhéroe lleva en brazos a un tipo asustado, mientas sobrevuelan El cañón del Colorado, dejando una estela con su paso. Dibujado a lápiz, parece hecho por un adolescente como trabajo de plástica. 

Por su parte, lo peor que puede decirse del poster de The Hootie & the Nottie es que está a la altura de la película. Y es que si que la protagonizara Paris Hilton no era razón suficiente como para no verla, ver el cartel debió de hacer huir a cualquier curioso.

No podía faltar en esta galería de los horrores uno de Star Trek que ni el más fiel seguidores de la saga podría defender. Es el de The voyage Home, que tiene más aspecto de banda pop venida a menos que de una guerra interestelar. 

Si bien, nuestro voto desde Zeleb Tv sería para Inseminioid y su cartel para publicitar la película en 1981. Es indescriptible. 

Fotos: Redes sociales

 

Galería
Ver resumen Ocultar resumen

Atletas bajen del escenario o Sayonara baby deben de ser, casi con toda seguridad, las dos frases que mejor balance hacen de la trayectoria de un hombre que puso voz a toda una generación. Son tantos los personajes que fueron doblados por la garganta de Constantino Romero que se hace imposible no asociar su voz a ellos.

Galería
Ver resumen Ocultar resumen

Decía Jorge Valdano, siempre con su habitual y fluido verbo, que cuando Romario hacía una de las suyas era lo más parecido a ver a un dibujo animado hecho jugador. Resultaba imparable para los defensas como en sus día lo fue Oliver Atom. Eso sí, el parecido físico no lo tenía por ningún lado.

Galería
Ver resumen Ocultar resumen

Si usted no es (o era) un fan incondicional de series como Life Unexpected, La Cúpula El círculo secreto quizá el nombre de Britt Robertson no le diga nada. Pero si les aseguramos que esta joven de 25 años (sí, parece mucho más joven pero Britt tiene ya un cuarto de siglo a sus espaldas) nacida en Carolina del Norte está llamada a ser uno de los relevos de las actuales divas de Hollywood, ténganlo muy en cuenta.

Páginas