Anna Allen, el nuevo fenómeno viral de la red

Si Anna Allen escribiera un libro, que no es descartable, podría titularlo: Cómo alcanzar la gloria en un minuto. Y es que su ascensos a los cielos de la fama ha sido así, fulgurante. Eso sí, la historia que precede este salto a la fama ha tenido su elaboración y su trabajo. Sobre todo, en lo que respecta a edición de fotografía. 

Y es que el currículo de la joven actriz había sido ligeramente engordado por ella misma. Un crecimiento forzado, que se había completado con el aporte de pruebas no del todo fehacientes. Pruebas como fotos con el reparto de The Big Bang Theory , serie en la que decía haber colaborado, o con Matt Bomer, presunto compañero suyo en White Collar. Hecho que, seguramente, el propio actor desconozca. 

Fama mundial

Sea como sea, Anna Allen se ha convertido en la mujer del momento. Podemos decir que la actriz es Trending Topic. Y claro, cuando algo es TT, todo el mundo sabe a lo que se expone: los temidos memes de Internet. Memes que, Twitter mediante, se convierten en asunto mundial. Aunque Anna Allen ya lo era, gracias a que medios como Daily Mail o Buzzfeed

Sea como sea, gracias a estos memes, hemos podido comprobar el verdadero potencial que tenía la historia de la actriz. Empezando por su apellido, Allen, que ha permitido que Internet le busque tanto padre como hermana famoso. Y siguiendo con compañeros de ocio, como Harrison Ford, con el que salió a dar una vuelta en avioneta, o Britney Spears, con la que tuvo algún pequeño problema de logística. 

Dicho esto, si hay un elemento que ha dado juego, y mucho, en redes sociales, ha sido la vida social de Anna Allen. Desde su lugar privilegiado en la gala de los Oscars, a su visita al programa de Oprah Winfrey, pasando por sus conversaciones de alfombra roja con Ben Affleck y George Clooney

Twitter, siempre Twitter

Y es que, si Anna Allen pudo construirse media vida gracias a Photoshop, los millones de tuiteros que pululan por la red de microbogging pueden generar trillones. 

Eso sí, no todo van a ser memes y bromas en torno a Anna Allen. La actriz, además de pasar un buen rato con sus imágenes en la red, va a poder comenzar a rentabilizar su estatus de celebrity del momento en breve. Y es que Telecinco y Magnolia estarían muy pero que muy interesados en que la actriz participara en la nueva edición de Supervivientes

Un reality que podría reportar pingües beneficios a Anna Allen cuyo caché se ha disparado hasta cotas difícilmente calculable. Además, sólo hay que pensar en el salto del helicóptero y la cantidad de gente que vería el momento, sólo para compararlo con los memes que se generarían al minuto. 

A todo ello hay que sumar que millones de espectadores estarán deseando conocer a la actual Anna Allen. Y qué mejor que una isla de Honduras para dar a conocer su verdadero yo. Ahora, todo depende de que ambas partes puedan alcanzar un acuerdo.

Fotos: Twitter

Ver resumen Ocultar resumen

Si algo no se le puede negar a Netflix es la variedad. Tiene películas y series de gran calidad, pero si se tiene que dar al entretenimiento puro y duro, de ese que se consume con media neurona, se da sin ningún problema.

Desde que descubrió el mundo de los realities, no ha habido manera de pararle y ha ofrecido auténticas joyas que, si bien no pasarán a los anales de la historia, sí nos hacen pasar un rato entretenido.

Ver resumen Ocultar resumen

A medio camino entre First Dates y Mask Singer se ha quedado uno de los últimos y más bizarros programas de Netflix.

Sexy Beasts se presenta como un dating show diferente y original, en el que los solteros que se presenten a buscar pareja, lo harán ataviados con tremendo maquillaje de animales, monstruos y bestias y una serie de prótesis para que sean, absolutamente, irreconocibles.

Ver resumen Ocultar resumen

"No, no he muerto"

¿Qué tiene que pasar para que una persona viva tenga que confirmar que lo está? Claramente, que alguien se lo cargue. 

Pues eso es lo que le ha pasado al Maestro Joao, quien ha tenido que salir al paso de la noticia de su propia muerte. Sin duda, el plato de peor gusto que alguien se puede desayunar. Aunque, siendo sinceros, ¿hay algo más satisfactorio que leer la muerte de uno mismo, sabiendo que no es así? 

Páginas