Bryan Cranston llora al recordar la escena más dura de Breaking Bad

Interpretar a Heisenberg siempre será un gran recuerdo para Bryan Cranston. A buen seguro que ese papel le hará permanecer en el recuerdo de cualquier seriéfilo. Y es que el profesor de química que creó la metaanfetina azul se conviritió por méritos propios en uno de los mejores personajes que se han creado en los últimos 25 años. 

Por ello, es seguro que al actor, que vimos siendo el padre de Malcom, esbozará siempre una sonrisa cuando le pregunten por su paso por Breaking Bad. O eso creíamos hasta hace nada

. Y es que Cranston hizo acto de presencia en uno de los programas míticos de la televisión nortemaricana, Inside The Actors Studio, por el cual han pasado todos los mejores actores de las últimas décadas.

Una entrevista emocionante

Cuestionado por el ya legendario James Lipton quiso recordar una de las escenas que más le dolió. Una, que a buen seguro, le hizo derramar alguna lágrima, y más de una en la entrevista en cuestión. No siempre debía de ser fácil ser Walter White. 

No debe de ser nada manejable meterse en la piel de una persona que evoluciona de marido, padre y profesor ejemplar a capo del narcotráfico, capaz de liquidar a cualquiera en su propósito de controlar el mercado de la droga. 

Y Bryan Cranston ha sabido llevarlo bien, pero hay una escena que le marcó sobremanera, que pasado los años aún le sigue haciéndose sentir un vacío interior. ¿Cuál puede ser ese capítulo?

¿En el que ve cómo pierde a su familia? o tal vez sea cuando se ve definitivamente solo y huído a Alaska, Pues no, la escena que le rompió el corazón a Heisenberg es una de las más duras para todos los espectadores también. 

El momento en cuestión es cuando deja morir al a novia de Jesse, Jane. La chica que era una ex drogodependiente se enamora de Pinkman,y él de ella. Ambos que tenían las drogas un tanto apartadas vuelven a probarlas juntos. Hasta llegar a un límite insostenible.

Walter White, que comienza a temer perder a su socio, acude a casa de Jesse en busca de él. Allí se encuentra a la pareja de novios, dormidos en la cama, y muy colocados. Tanto que, en un momento dado, ella se comienza a ahogar con su propio vómito. 

Una escena muy dura

Walter podría actuar, podría evitar que se ella meriera, pero recuerda que Jane es una yonki , que se está convirtiendo en una malísima influencia para su socio. El cual puede abandonar el negocio si ella le lleva por el mal camino. Y decide hacer una crueldad; la deja morir.

Se marcha, cierra la puerta y los deja allí a los dos. A él dormido; ella ya es un cadáver. La escena es de las que remueven las tripas y el relato de lo que sintió Cranston aún más.

Y es que el intérprete destaca que: pensó que "ella es tan joven que podría ser mi propia hija. Y en ese momento vi el rostro de mi hija"·, confiesa emocionado.

La escena en la que Kristen Ritter (la nueva y oscura Jessica Jones) dijo adiós a la serie y que permanecerá en el recuerdo de Cranston y de todos los espectadores. 

 

 

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