Carteles de series que fueron censurados

Las series actuales cuidan mucho todos los detalles, y es que son grandes producciones que buscan llegar al mayor número posible de espectadores. Para ello es importante, además de la historia en sí y de la calidad intepretativa de los protagonistas, que se valore mucho la promoción de la serie. En ella tiene crucial importancia el trailer y cómo no el cartel de la misma. 

Aunque, a veces, a las cadenas no les gustan los carteles promocionales que las productoras hacen de sus ficciones; ya que temen que un escote un poco excesivo o que se enseñe más cuerpo de lo debido les reste credibilidad. Al igual que odian que haya algún comentario ofensivo -aunque sea de broma- que pueda generar controversias entre distintos colectivos. Así, es más frecuente de lo que se piensa que haya pósters que no han pasado el visto bueno, y no vieron la luz finalmente. 

Ese es el caso de uno de Padre de Familia. La serie de Seth MacFarlane que tiene como sello diferencial el ser irreverente, traspasó el límite al intentar sacar un póster, en el que Peter Griffin decía: Vamos, hinchados y privilegiados judíos de Brentwood. Dejad que nos unamos a vuestro pequeño club. Un lema, que aunque fuera muy del estilo de la serie, acabó molestando y mucho a distintos medios americanos que se negaron que la imagen saliera  impresa. 

Tampoco gustó mucho que la serie de HBO, True Blood quisiera hacer un ingenioso juego de palabras con MILF, y lo sustituyeran por VILF. El cambio de apetencias sexuales de madre a vampiro no hizo que se le diera el visto bueno al cartel, que fue retirado al poco de salir. 

Enseñar demasiado se penaliza

Pero si hay un apartado que levanta ampollas y provoca retiradas es que se considere que se está mostrando demasiada carne. Algo de lo que puede dar fe Jennifer Love Hewitt, ya que los productores consideraron que el escote que la actriz lucía, en Client List,  no estaba dentro de los cánones permitidos. Como tampoco estaba permitido insinuar, que no ya mostrar, como fue el caso de Arrow. 

En la fotografía seleccionada se veía a Stephen Arnell con un bulto en la entrepierna de un tamaño mayor que el apropiado. Así que la solución llegó vía photoshop, al disminunir un poco las proporciones. Solución que no intentaron con Spartacus, sino que directamente prohibieron un cartel, en el que el protagonista de la serie lucía un paquete'más llamativo de lo que la cadena estaba dispuesta a tolerar. Aquí el tamaño sí que importó, pero para mal. 

Lo que da grima, no gusta

Pero no siempre el mostrar demasiado es el motivo para la censura; sino que son otros los que hacen que se tome una decisión así como ocurrió con la ficción de Guillermo del Toro. Una imagen de un gusano atravesando un ojo no la consideraron la mejor para promocionar The Strain. 

Como tampoco fue bien visto que A dos metros bajo tierra quisiera mostrar una crema para darse tras morir. Esa cara de una persona sin vida, con los ojos y los labios fríos y con el cuello torcido, de una manera imposible, podían asustar al espectador. 

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Mantendrá su perfil en la red del pajarito azul aunque sólo para información estrictamente profesional (fechas de conciertos, anuncio de lanzamientos, etc) pero Nega anuncia que dejará de opinar en Twitter. Después del adiós de Sara Sálamo se apaga otra voz disidente. Y los hay que no se van pero opinan cada vez menos, porque cada opinión política conlleva el ataque de legiones de trols, bots financiados por la extrema derecha y matones de red social. 

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Ya está. Javier Cárdenas ha encontrado su sitio en OK Diario. Tendrá un podcast de lunes a viernes que será la sustitución natural de su Levántante y Cárdenas. O sea, en formato radio de toda la vida (según ha desvelado el propio Cárdenas en declaraciones hechas en su nuevo hogar mediático).

Pero Javier Cárdenas está molesto.

¿Por qué?

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Se despide Sara Sálamo. De las redes sociales. Del griterío ensordecedor que ha convertido Twitter en campo de batalla donde la ultraderecha juega a amedrentar a quien opina libremente. Es un síntoma de que las cosas no van bien. Sara Sálamo, actriz pero también mujer que quiso alzar su voz y exhibirse poderosamente partidaria del feminismo, los derechos de los animales, la jusiticia social. Sin embargo, la fortaleza de cada cual tiene un límite.

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