Cuando Millán-Astray fue un famoso del Sálvame franquista

No existía Sálvame pero si Jorge Javier Vázquez hubiera conducido en aquellos años duros del franquismo un programa similar, el fundador de la Legión hubiera aparecido por allí. Ahora que Esperanza Aguirre sale en defensa de José Millán-Astray (sublevado contra la República, antidemócrata convencido, amante de la violencia) no está de más recordar su faceta de celebrity frívola. 

Porque en los años 40, en aquella España a la que había llegado la victoria pero no la paz, Millán-Astray ejerció de personaje de farándula.

Por ejemplo, cuando actuó de padrino en la boda entre Celia Gámez y el médico José Manuel Goenaga. La cosa resultaba chocante porque se trataba de Millán-Astray entrando en la iglesia de Los Jerónimos del brazo de Celia Gámez, quien había sido su amante (o eso decían por todo Madrid). 

Celia Gámez, estrella de antaño

Sucedió un 1 de julio de 1944 y fue todo un escándalo y las masas acudieron a las inmediaciones de Los Jerónimos deseosas de ver a la vedette más célebre de su época, entregada en cuerpo y alma al franquismo desde que, al término de la guerra, escupiese Ya hemos pasao, canción que ridiculizaba el No pasarán republicano.

Tal era el gentío que había en torno a la iglesia que, según cuentan las crónicas (o la leyenda), Millán-Astray tuvo que lanzar el grito de ¡A mí la Legión! para que sus soldados abrieran paso a la novia.

Otras versiones cuentan que ordenó la ayuda de sus legionarios porque el populacho se dedicó a cachondearse de Celia Gámez, de su matrimonio y de que fuese al altar con ademán de mujer virgen y pura habiendo tenido un extenso plantel de amantes desde que a los 14 años se subiese a un escenario para representar Las corsarias.

El último amor del legionario

También fue muy comentado entre la sociedad madrileña de la época su repentino enamoramiento, ya siendo un hombre bastante mayor, de una mujer más joven con la que (¡pecado mortal!) se fugó a Lisboa.

Millán-Astray estaba casado con Elvira Gutiérrez de la Torre, hija de general, pero aquel matrimonio no fue lo que se dice un manantial de pasión. La esposa de Millán-Astray informó en la noche de bodas al fundador de la Legión que había jurado conservarse casta de por vida. Así que mantuvieron una relación fraterna y, claro, no es de extrañar que, ya sesentón, al militarote que era le dieran ardores adolescentes.

Corría el año 1941 y en una partida de bridge Millán-Astray conoce a Rita Gasset (prima del celebérrimo filósofo), una treintañera de la que se enamora perdidamente. La deja embarazada y ambos se marchan a Lisboa y Franco monta en cólera porque la cosa (para la moral de la época) es muy fea. 

El caso es que Millán-Astray regresa a España con su nueva mujer e hija. Según contaba recientemente al diario El Mundo, la extraña pareja y su descendencia  (aquella niña nacida en Lisboa, Peregrina Millán-Astray) es acogida con cierta compresión por Elvira, la casta esposa.

Así que, efectivamente, si hubiera habido un Sálvame franquista, Millán-Astray hubiese sido un personaje para la controversia. Y si se hubiera limitado a ser eso, España se hubiera ahorrado bastante. Pero en fin.

DANIEL SERRANO

ADEMÁS: ¿Qué películas le gustaban a Franco?

Fotos: Gtres

Ver resumen Ocultar resumen

Está claro que Risto Mejide se ha propuesto acabar, él solo, con el paro en España

Sólo así se entiende el trasiego de tertulianos que tiene en las últimas fechas.

Este jueves, le ha tocado el turno a Esperanza Aguirre, quien se ha estrenado en Todo es Mentira, tras varias semanas anunciándolo. 

Ver resumen Ocultar resumen

¿Puede ser Quique Peinado la persona que más presencia tenga en medios? 

Entre zapeos, buenismos, gagas, NBA y demás, es casi imposible no encontrar a diario al periodista en radio o televisión

Y ojo, que todavía tiene tiempo de tuitear, algo que enerva de forma notable a gran parte de la derecha más reaccionaria

Ver resumen Ocultar resumen

Un gran poder conlleva una gran responsabilidad. 

Más allá de ser una frase legendaria de los cómics de Spiderman, esta máxima se debería aplicar a muchos famosos en redes sociales. 

Básicamente, se les pide que si tienen más de 22 millones de seguidores en Twitter, como es el caso de la artista pop Nicki Minaj, no compartan la historia "reenviada muchas veces" que le ha llegado al grupo random de WhatsApp.

Veamos.

Páginas