El beso de Leonardo DiCaprio y Kate Winslet en los Oscar

Hubo un día en el que Jack y Rose de Titanic volvieron a ser pareja. Lo hicieron después de que ella se diera cuenta de que, en la puerta que flotaba en mitad del Atlántico después de el naufragio del transatlántico, cabían los dos y que un nuevo futuro lleno de estatuillas doradas les estaba esperando a su llegada a América. 

Hubo otro en el que Frank y April de Revolutionary Road dejaron de discutir. En el que sus gritos dentro de su casita a las afueras de Connecticut dejaron de escucharse y no porque hubieran acabado como Brad Pitt y Angelina Jolie en Sr. y Sra. Smith, sino porque el amor entre ellos terminó reinando.

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Y ese día tuvo lugar en la 88 edición de los premios Oscar. Con un Dolby Theatre lleno hasta la bandera, con un Leonardo DiCaprio renacido del todo (y con este nuevo colega debajo del brazo) y con Kate Winslet sin premio pero igualmente contenta con lo ocurrido.

Rose y Jack vuelven a ser la pareja del momento

Porque han sido los protagonistas de la cinta de James Cameron los protagonistas de uno de los momentos (momentazos) de estos últimos premios de la Academia de Cine de Hollywood. Amigos y conocidos después de pasarlo más que mal en el rodaje de la multipremiada Titanic que, ahora, ya no sólo comparten el haber alcanzado la gloria con dicha película. Ahora los dos tienen un Oscar.

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Que a Leo le ha costado algo más que a Kate, la verdad (hasta la quinta no ha ido la vencida) y, por ello, ahí que estaba la británica para demostrarle al protagonista de El Renacido que todo llega con el tiempo.

El cómo, con un beso. El qué, un abrazo. El quién, ya lo saben, una señorita de nombre Kate Elizabeth y de apellido Winslet. El dónde en los Oscar 2016 (donde estas señoritas no acertaron con sus modelitos de alfombra roja, por cierto) y el porqué, porque sí.

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Porque a Kate le encantaba la idea de que Leonardo DiCaprio saliera de la 88 edición de los Oscar con una estatuilla dorada bajo el brazo. Lo contaba en la BBC News a finales de enero. "Pienso que él debe ser el ganador", decía entonces. "Es como si pudiera sentirlo, todo el mundo lo desea y sería asombroso que así fuera".

Y sus deseos se hicieron realidad, ella volvió a ser la novia de Leo (aunque sólo fuera sobre la alfombra roja y por unos instantes) y se produjo el momentazo de la noche. Tanto que llegaron a besarse. Tímidamente y en la mejilla porque lo suyo es amistad y nada más. 

Nada de mariposillas revoloteando...

Nada que ver con lo que, al parecer, pasa en el interior de Alicia Vikander (la sueca viene pisando fuerte) cuando ve a Michael Fassbender. Lo suyo son las mariposillas revoloteando en su interior, las melodías de violines y las ganas de besarle cuando dicen su nombre sobre el Dolby Theatre (así, para los que no sepan de lo que estamos hablando).

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Quizá algún día entre Leo y Kate también pase lo mismo. O, quizá, ya pasó en su momento (vaya usted a saber). Lo que sí sabemos es que entre ellos hay más que buen rollo y, aunque sólo fuera por una noche, ella fue la que salvó a Jack Dawson del naufragio ("de todas las formas posibles en las que se puede salvar a una persona").

Fotos: Gtres

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