El otro Black Friday (este sí que tiene ofertazas)

Hasta hace bien pòco el Black Friday nos sonaba como a algo lejano,desconocido, tan sólo sabíamos de él gracias a las películas y series estadounidenses,que en más de una ocación nos han mostrado a centenares de personas a la carrera, en busca de la ganga perfecta. 

Pero como ha ourrido con Halloween -hay fiebre por disfrazarse ese día-, el Black Friday ha sido interiorizado por buena parte de la población. Lo hemos adoptado, y ya no hay último viernes del mes de noviembre que no sea aprovechado por muchos para intentar ahorrarse unos euros y darse un capricho.

Aquí mismo os dejamos una amplia guia de sitios en los que poder pillar el chollazo con el que presumir delante de familiares y amigos. Y es que el lema de algo bueno, bonito y bararo siempre tendrá tirón. 

Españolizar el Black Friday

Así que si hay que españolizar una tradición americana se hace y punto. No se habla más. Y claro, como el nivel medio de inglés de cualquier hijo de vecino es el que es -aunque vea las series en VOS-  pasa que llega al puesto del mercado ambulante y quiere ser uno más de los que saca ofertones. 

Tal vez no tenía el móvil a mano para consultar cómo se escribe y decidió que Blas fridei era mucho mejor. Y, ojo, que no lo vaya a aceptar la RAE pues si whisky se puede escribir güisqui, Black Friday se escribe como le plazca a cada cual. 

Pero no se va a quedar en una castellanización del término la aportación patria. En Twitter, algo así como el barrio chungo de Internet, pupulan aquellos dispuestos a hacer humor y sacarle punta a todo. Y un día como este 'viernes negro' (suena a libro de Vázquez Montalban) da lugar a múltiples bromas.

El día que Twitter creó el Blas Fridei

Que si tienes a una cantidad de seguidores molestos en las redes sociales, pues aplícales un descuento en forma de 'block friday'. Bloquea al nerd de turno, al que te envía privados picantones, al que te da me gusta a todo -!no le puede gustar todo!-; al que que replica cada cosa que escribes para cuestionarla, a esos es el día de olvidarlos. 

Pero la red no está sólo para darnos consejos útiles,sino también y sobre todo -si hablamos de Twitter- para hacernos reír. Que te apetece dar una vuelta por el mercadillo del barrio, pues el community manager del mismo te puede enviar un tweet con la oferta del momento. 'Todo lo que te salga del chocho a un euro'. Mejor que eso, no hay nada. 

Aunque también hay momentos para que un día como este viernes se recuerden a figuras del pasado, aunque igual ellas habiten ahí como Blas Piñar. El franquista más famoso desde la Transición da juego con su nombre.Si bien, sus Blas Piñar Friday tal vez fueran para ir a la plaza de Oriente, y no para buscar descuentos.

Y si de personajes hablamos. Qué mejor que recordar a Epi y Blas. Sí, Blas y su nombre era una tentación demasiado apetitosa como para que alguien no decidiera escribir Blas Friday. Siendo el día que es, se lo perdonamos.

Fotos: Redes sociales

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Saltan por los aires todos los complejos y ya se versiona casi todo desde el territorio del indie, la música urbana y el nuevo punk. Todo vale. Si Tangana se ha permitido samplear 'Campanera' de Joselito, ¿por qué no darle a Manolo Escobar su oportunidad de sonar en Radio 3? Y ahí están Arde Bogotá, joven banda que se ha atrevido con Mi carro, clásico absoluto de la canción popular española.

¿Versionar Mi carro?

Hay que tener valor.

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La factura de la luz sigue su escalada demencial hasta cotas inimaginables y, obviamente, esa subida afecta más a unos hogares que a otros.

Para comprobar esta diferencia, Thais Villas ha vuelto a ir a un barrio rico y a otro obrero de Madrid, para preguntar por el asunto.

De media, la luz ha subido 130 euros en el recibo de cada hogar. La pregunta ha sido sencilla, ¿qué harían con esos 130 euros?

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Se retiró Sala Sálamo de Twitter pero no tanto. Sigue opinando, lo cual es saludable porque la actriz tiene una mirada libre y muy interesante sobre diversas cuestiones. Por ejemplo, esa llamada a través de redes sociales que algunos usuarios hacen a la gente famosa para que colabore en difundir mensajes positivios sobre salud mental.

Pero apunta Sara Sálamo a que resulta hipócrita defender de modo genérico la salud mental y luego participar en linchamientos contra famosos y famosas en Twitter.

Algo que ella conoce bien.

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