House of Cards 3X07: Frank reconquista a Claire para ser eternos

Tras el abrupto final de la cumbre en Moscú y la gran discusión entre Fran y Claire Underwood en el avión de regreso a Estados Unidos la pareja comienza a tambalearse por primera vez en todo este tiempo.  Lo que parecía un matrimonio inquebrantable, una pareja que era capaz de sobreponerse a cualquier traspié ahora se encuentra convertidos en una más; al borde de dejarse. Ya ni siquiera duermen juntos, el poder es el único vínculo que les queda.

Todo hacía prever un caos cuando se regresa al séptimo capítulo de esta tercera temporada de House of cards. Para sorpresa de todos se ve a Claire y Frank en una iglesia prestos y dispuestos para renovar sus votos. Sorprendente cuanto menos. Alguna explicación tiene que haber. Han pasado treinta días y es el momento de comprobar todo ese mes para ver qué ocurrió.

Frank y Claire no son ya los mismos

Justo el día después de la vuelta de la reunión con Petrov la prensa les recibe con titulares que ensalzan la valentía e independencia de Clarire, pero eso podría ser un punto de debilidad de la imagen pública de Frank.  Además entre ellos la frialdad se ha instalado. Y a Frank eso le debilita. A la par, unos monjes budistas, que serán un símbolo comienzan a trabajar en el hall de la Casa Blanca.

Mientras en la rutina de la política diaria el programa América Works pasa a ser el centro del debate. Heather Dunbar que controla a la mayoría demócrata tumbará junto a los republicanos las leyes de Underwood en el Congreso. Es momento de que el equipo de Frank haga todo lo posible por hacer posible sus logros y debilitar a Dunbar.

 Los rescoldos de lo ocurrido en Moscú siguen muy presente en la agenda internacional y es un foco permanente de conflicto entre los Underwood. Frank desacredita a Claire en una reunión de trabajo y ella eso lo toma como una afrenta personal. Entre ambos se está enquistando algo.

Pero Frank para todo suele tener un golpe maestro; un as en la manga que le permite rehacerse. Aprovechando el octogésimo aniversario de la Seguridad Social realiza una proclama en pro de América Works que convence a propios y a rivales. Y es ahí, justo ese día, cuando visita el monumento a Roosevelt (creador de la Seguridad Social) cuando comprende que él tampoco puede estar sólo, y que Claire no merece estarlo que tiene que contar con su apoyo.

Así que decide aplicar la política de ayuda a un dictador como le dijo Claire para de esa manera debilitar la postura de Israel en cuanto a la resolución de la ONU, que tan complicada quedó tras la ocurrido en Moscú.

Los Underwood son eternos

Eso unido a su viaje al pasado junto al escritor que prepara el libro de  América Works le lleva a saber con certeza aun mayor que él y Claire no pueden no estar juntos, que tienen que seguir, que aunque él crea no merecérsela junto a ella está mejor. Cuando regresa a la Casa Blanca los monjes ya se han ido; han deshecho en unos pocos segundos toda una obra de arte que les costó un mes hacer.

Frank manda que le den una foto de lo que hicieron (a Claire le encanta) y deja esa imagen con una dedicatoria: Nada es eterno, salvo nosotros. Frank ha vuelto a resurgir. Claire vuelve a estar con él.

Fotos: Netflix y Twitter

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