Juego de tronos 5X03: Sansa Stark vuelve a casa para vengarse

La tensa calma de las dos primeras entregas de esta quinta temporada de Juego de Tronos parece ya dar paso a la acción. No se entienda acción por exceso de muertes, y es que sí que comienza a correr la sangre por el mundo de George R.R. Martin pero aún no la de nadie demasiado trascendente para la historia.

La política vuelve a ser el actor principal: cargada de sexo, vino, muertes y más muertes. Pero las traiciones por obtener el poder están ahí presentes como lo están casi en cualquier grupo político a día de hoy. 

Stannis sigue son su pretensión de convencer a Jon Nieve de que renuncie a la Guardia de la noche y sea por fin un Stark. Para ello sólo tiene que pedirlo e ir a combatir por el rey Baratheon a las tierras de Invernalia. Un Stark volviendo a ser el señor de la tierra que hubo de abandonar la familia años atrás.

Las alianzas del Norte

Pero no lo va a tener fácil. Jon Nieve es hombre leal, coherente y firme en lo que defiende y más ahora que es Lord Comandante del muro. Tiene una misión que cumplir y por mucho que desee ser un Stark y vengar lo ocurrido a su familia no lo hará. Al menos, de momento. Además ya tiene que matar a uno de los guardias de la noche para demostrar su poder. No puede dar marcha atrás.

Siguiendo con la política. Si hay dos animales hechos para medrar, influir y mandar en la sombra esos son Araña y Meñique. Y ahora, ambos aunque lejos de Desembarco del Rey, pretenden influir en el trono de hierro.

Lord Varys ya reveló a Tyrion que cuenta con él para hacer la nueva política de los siete reinos, pero que han de lograr que un verdadero líder unifique a todo Poniente. Sabe quién es y está decidido a que el enano se convenza de lo propio. Ponen rumbo a Meereen para conocer a Daenerys y que sea ella quien lidere el mundo.

Tyrion y Varys rumbo a Meereen

Por su parte Lord Petyr Baelish también tiene un plan político. El suyo es algo más tradicional. Pasa por un matrimonio y los protagonistas del mismo no podrán sorprender más. El enlace uniría a Sansa Stark con Ramsay Bolton (el sádico bastardo hijo de Roose Bolton, traidor de los Stark en La Boda Roja) y supondría un fortalecimiento del norte que haría débil al nuevo rey Tommen Lannister.

Por cierto, un débil y manejable monarca entregado a la fogosidad del matrimonio con Margarey Tyrrel. No pinta a que pueda durar mucho en el Trono de hierro. Tiene por lo que temer Cersei. Su segundo hijo también corre peligro.

Meñique para convencer a Sansa usa una de sus frases que pasarán a ser legendarias. Le ofrece venganza en lugar de justicia recordándole que : no hay justicia en el mundo, al menos que la hagamos nosotros. Toda una declaración de intenciones.  Ella accede y todo parece resuelto con Roose Bolton. Salvo que Cersei envía un mensaje a Baelish que intercepta el nuevo señor del norte; lo que le lleva a dudar de la nueva unión.

Dudas y trabas que van a ser mayores para la Araña y es que Tyrion desesperado por estar oculto decide salir a conocer mundo, en el viaje camino de Meereen. Acude a un burdel y allí es visto por Jorah Mormont (el denostado hombre fuerte de Daenerys). Éste lo apresa y dice que lo entregará a la reina madre. Vuelve la acción a Juego de Tronos, vuelve la lucha política.

 Fotos:HBO

Ver resumen Ocultar resumen

Henry Cavill es, por méritos propios, uno de los actores más exitosos del siglo XXI. Su popularidad es extraordinaria en el ámbito como protagonista de series para un amplísimo público.

Tras dar vida a Superman durante más de una década, ahora arrasa en Netflix con la adaptación a televisión de The Witcher. 

Ver resumen Ocultar resumen

Juego de Tronos terminó hace dos años después de ocho temporadas de traiciones, amor, intrigas y sobre todo, mucha sangre. 73 episodios que congregaron frente al televisor a millones de fans que no podían esperar para saber quién ocuparía el trono de hierro.

Ver resumen Ocultar resumen

La historia de los Beatles siempre ha fascinado y Peter Jackson ha decidido rescatarla en forma de documental. Pero como había mucha tela que cortar, ha tenido que dividir las siete horas de metraje en tres documentales (¡mira, como le pasó con El señor de los anillos!).

Páginas