La Tienda Roja, un homenaje a la mujer bíblica

Con el olor del incienso, la luz de los cirios y el ruido de las cornetas y tambores suele llegar también el tiempo de las historias bíblicas en televisión. En este caso se aleja de la Pasión de Jesuscristo, del Monte los Olivos, la Crucifixión y viaja al Antiguo Testamento.

La Tienda Roja es una miniserie que narra la historia, contada por el libro homónimo de Anita Diamant, que ha vendido millones de ejemplares en todo el mundo y ha sido traducido a 28 idiomas. Antena 3 con esta historia deja aparcada a Bajo Sospecha hasta después de Semana Santa.

En la Tienda Roja se reúnen una vez al mes las mujeres de la tribu de Jacob, el patriarca de las 12 tribus de Israel. Allí intensifican la figura de la mujer, se diferencian de los hombres y llegan a honrar a más dioses para enfado de Jacob (Iain Glen, Juego de Tronos). Una de las allí presentes es Dina (Rebecca Ferguson), quien será los ojos de toda la historia al igual que lo fue en el libro. Hija de Jacob y su primera esposa Lea, es una mujer fuerte, luchadora, romántica e incapaz de someterse al poder injusto.

Una venganza sin sentido

Al igual que Raquel, la esposa más joven de Jacob, es una gran partera y son llamadas por Jamor, rey de la tierra donde habían ido, para que atiendan a una chica de palacio. Allí Dina se queda prendada de Siquem, el hijo del rey. Ambos se enamoran y contraviniendo los preceptos seguidos por Jacob se casan, consumando su matrimonio.

Los hermanos de Dina e hijos de Jacob claman por la venganza. Pero al final llegan al acuerdo de que han de circuncidarse. Algo que usan después, para aprovechando que tenían fiebre, matar a todos los hombres de palacio incluido Siquem. Dejando el corazón roto a Dina.

Simeón y Levi urdieron todo para demostrar que ellos eran los poderosos en la tribu. José, otros de los hijos intentó pero no pudo impedirlo. También se lo hacen pagar, lo convierten en un esclavo.

El peregrinar de Dina y José

Dina huye y es ayudada por la madre de Siquem. Dina espera un hijo y lo tendrán en Egipto donde la lleva ella. Cuando el niño nace Dina es desposeída de su hijo. Sólo podrá verlo si trabaja como esclava, sino lo acepta nunca más sabrá de él. Mientras José también es enviado a Egipto y acaba siendo quien predice las plagas por lo que obtiene la recompensa de abandonar la esclavitud.

Tras mucho peregrinar y con el odio de su hijo incluido, que la culpa por la muerte de su padre, Sina acaba en Tebas donde se encuentro su hermano José como visir egipcio. Allí se reencuentran y casi vuelven a separarse pues Remos intenta vengar la muerte de su padre con la sangre de José. No lo logra, detiene a Remos y es condenado a ser ejecutado; aunque al final su tío le perdona para contentar a su hermana.

José, eso sí, le pide que regresen a Israel para despedir a Jacob. Lo hacen y ella acaba perdonando a su padre y volviendo a La Tienda Roja. Ese lugar de la mujer que tan presente estuvo en toda la historia y donde dejaron el gran legado de amar siempre.

Fotos: Atresmedia

Ver resumen Ocultar resumen

Pues sí, amigos, pese a su éxito, no tendremos segunda temporada de Gambito de dama. Así lo ha asegurado Scott Frank, cocreador  de a serie tras ganar el Emmy a la mejor serie limitada del año.

Ver resumen Ocultar resumen

Le ha costado más de un lustro pero, por fin, Netflix se ha elevado en una ceremonia de premios

Ha sido de la mano de su serie más reconocible, The Crown, que se ha llevado hasta siete galardones en la sección de drama. 

En el caso de la comedia, a pesar de haber estado más repartido, la sensación que queda es que Ted Lasso (Apple TV+) ha dominado gracias a sus cuatro premios. La realidad dice que Hacks ha estado a punto de aguarle la fiesta con sus tres Emmy. 

Ver resumen Ocultar resumen

Los 90 fueron terreno abonado para los slasher. Este género que nació a finales de los 70, con Halloween y floreció durante la década de los 80, tuvo una segunda edad dorada en la última década del siglo XX con títulos como Scream, Destino final y, Sé lo que hicisteis el último verano.

Páginas