Los bigotes que pasaron a la historia del cine

Hoy se ha convertido casi en un signo de distinción de ser un hípster; los hay de diferentes formas e incluso tienen su propio peine; pero lo que siempre serán es un elemento únicamente masculino. Aunque alguna chica podría desmentirlo. Hablar del bigote es hacerlo de la masculinidad, al menos si a la historia del cine nos referimos. Son muchos los mostachos que a lo largo de los años desfilaron por las pantallas de cine. Desde los largos, a los pequeñitos, los autoritarios y los románticos. Todos los tipos de bigotes tienen su sitio en el recuerdo cinematográfico.

Al hablar de esos pelos encima del labio es imposible olvidar Clarke Gable y su fino bigote que le daba aún un toque más de distinción. En Lo que el viento se llevó enamoró a todos, incluida a Escarlata O’hara.

Otro de esos bigotes que están asociados para siempre a un actor y a su personaje es Mario Moreno Cantinflas. Ese corte en el interior del bigote es un sello de distinción del clásico cómico mejicano.

El bigote es un clásico en los humoristas

Y si hablamos de bigotes diferentes es imposible no recordar y resaltar el de  Fu Manchú. Hasta pasó al lenguaje coloquial el decirle a alguien que se parece a él cuando se deja demasiado largo esos pelos de la cara. Todo un clásico también.

Otro clásico inolvidable es el mostacho de Groucho Marx que vale que en parte estaba pintado pero su grosor y la manera de moverlo era junto a su puro y las gafas marca de la casa. Era tan típico de él como la peluca para Harpo.

Quien también fue un cómico de leyenda que trascendió a su tiempo y con él lo hizo su bigote es Charles Chaplin. El genial cómico estadounidense se atrevió incluso a parodiar uno de los bigotes más temidos de la historia el de Adolf Hitler.

Más actual, pero también ya casi un clásico es el Matt Dillon en Algo pasa con Mary donde intentaba conseguir el amor de Cameron Díaz con un finísimo bigotín que era más propio de los años 50. Ni con eso se llevó el corazón de esa chica tan especial.

Los piratas también llevan bigote

También reciente en el tiempo, aunque ya casi convertido en un clásico sobre todo gracias a los disfraces es Jack Sparrow. El peculiar y atrevido pirata del Caribe interpretado por Jonny Depp llevaba un bigote que podía seducir a cualquier chica en cualquier puerto.

Alejado de la sensualidad pero abrazado a la mayor masculinidad posible se pudo ver en Pulp Fiction el bigote acompañado de grandes patillas de Samuel L Jackson. Julius Winnfield formó una pareja con Vicent Vega pura obra de Tarantino que ha es recordada dos décadas después. Y las que les quedan.

Son muchos los bigotes vistos y que marcaron la personalidad de los personajes y actores que lo portaron. Y seguirá siendo así en los próximos años ya que los bigotes siempre vuelven. A veces finos, otras grueso, otras con perilla peros siempre estarán ahí. 

Fotos: FAcebook, Twitter, Instagram

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Nos guste o no el fútbol, a veces miramos El Chiringuito porque es una especie de concurso de histrionismo con algunas figuras cuya capacidad de delirio resulta apabullante.

Es el caso, por supuesto, de Tomás Roncero, madridista hasta la médula y a quien la marcha de Sergio Ramos le trae a mal traer.

Y, naturalmente, había que exhibirlo en la televisión, que para eso está.

He aquí el momento.

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Viernes 18 de junio. Julio Ruiz se despide de ustedes. Su Disco Grande es historia de la radio. Arrancó su andadura este espacio musical en 1971, cuando Julio Ruiz contaba con tan solo 18 años y se iniciaba en Radio Popular FM. Después pasó por Radio Cadena Española, Radio 4 y, al fin, en 1991 recaló en Radio 3 cuando Radio 3 se hizo definitivamente moderna en el antiguo sentido de la palabra.

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Los caminos que de las celebridades televisivas son inexcrutables y se cruzan cuando menos te lo esperas. Véase el caso de dos personalidades tan diferentes como Kiko Matamoros y Antonio Maestre. Resulta que le colaborador de Sálvame es, contra todo pronóstico, un lector voraz de alta literatura y ensayos. Kiko Matamoros opina acerca de sus lecturas en Twitter y se metió de lleno en la polémica abierta por Ana Iris Simón con Feria (si, el libro que Jorge Javier también está leyendo).

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