Los once grandes momentos de la quinta temporada de Juego de Tronos

La quinta temporada de Juego de Tronos ya ha llegado a su fin; diez capítulos que han vuelto a suponer una nueva dosis de esa droga que tiene enganchada a tanta gente que es seguidora de la ficción de George. R. Martin a la que da vida HBO.

De nuevo la lucha del trono de hierro lleva a muchos a mostrar lo peor de sí mismos. Traiciones, muertes, luchas, dragones y Sevilla (sí no hay que olvidar que fue escenario) han sido varias de las claves de una temporada que vuelve a dejar a los espectadores pendientes de una sexta temporada que aún promete más.

Ahora que llega el final es el momento de recordar varios de los mejores momentos de la quinta temporada de Juego de Tronos. Quizá el capítulo inolvidable de la quinta sesión sea la gran batalla en Casa Austera. Esos combates en medio de la nieve de La guardia de la noche y los salvajes frente a los caminantes blancos entran ya en lo mejor de toda la serie.

Para momento también fue la violación de Ramsay a su nueva esposa Samsa. Levantó mucho revuelo en las redes, aunque tal vez no sea mucho más que aquel primer encuentro entre Drogo y Daenerys. La diferencia es que el nuevo señor del norte es un desequilibrado.

Stannis Baratheon pierde el juicio

Y poco equilibrio ha mostrado Stannis. Sigue dejándose llevar más por la fe en la que le hace creer la Bruja Roja, que por cualquier pensamiento racional. Eso le llevó a dar en sacrificio a su hija Shireen Baratheon  en una de las muertes más crueles de toda la historia. Y eso que las hay para aburrir.

El desembarco de Tyrion, que se pasó meses en una caja de madera, y su primera conversación Varys son de esas escenas que nunca pueden faltar. No tienen acción, ni sangre pero son pura inteligencia y política. No ha sido la temporada del pequeño de los Lannister pero ha dejado grandes recuerdos como su encuentro con Daenerys. Se conquistaron el uno al otro y parece que formarán un dúo de leyenda.

Los hijos de la Arpía, los gorriones, Casa Austera, nuevos protagonistas 

Esta quinta sí ha sido una temporada en la que Khaleesi ha tenido que darse de bruces con la realidad. El momento en el que tiene que condenar a uno de los líderes de la revuelta en Meereen le hace granjearse la enemistad de la ciudad. Tiene que comenzar a ser dura.

Y más tras la muerte de Barristan Selmy a manos de Los hijos de la Arpía (que están desatando el caos en la ciudad) en una encerrona que permitió ver una gran pelea con Los inmaculados. Por primera vez llegaron a sentir.

Quien parecía sentir poco es Cersei, que empieza a estar apartada del poder por su hijo Tommen y sobre todo por la nueva reina Margaery.  A la que se la tiene jurada. La escena en la cárcel de ambas es potentísima; aunque cuesta elegirla antes que a la detención de Cersei. Ella que se veía intocable por los gorriones y su Gorrión Supremo. No supo medir y se vio presa dando pie a su gran escena final del último episodio.

La que sí se mantuvo firme en todo momento es Daenerys, quien pese al ataque de Los Hijos de la Arpía que acabó con la vida de su prometido supo mantener el tipo hasta que vino a salvarle Drogon. La ira del dragón y cómo ella lo doma dejan entrever grandes batallas para el futuro. Habrá que esperar, pero seguro que vuelve a merecer la pena. 

Fotos: HBO, Twitter, Facebook

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La pregunta ha sido lanzada por Quique Peinado en un tuit con su correspondiente errata (¡ningún tuit perfecto!). Pero se entiende lo que quería transmitir. Y claro que lo ha entendido el personal. El propio Quique Peinado mencionaba Dawson crece como ejemplo de serie con protagonista involuntariamente idiota. O sea, en el guión tenía que ser el bueno, el admirado, el papel positivo, el personaje principal al que venerar.

Y no.

Caía mal.

A Quique Peinado al menos. Y hay más ejemplos

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Estamos ya a mediados de septiembre y, como una lluvia fina, la gente habla de El reino, serie argentina de Netflix cuya altura artística, elenco y capacidad de penetrar en la nueva realidad política latinoamericana ofrece un sabrosísimo menú para degustadores de ficciones potentes. Y luego que, sin más, se trata de un thriller trepidante capaz de seducir a todo tipo de públicos. 

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Johnny Rotten es ahora John Lydon pero para este asunto que nos ocupa resulta más pertinente su nombre de guerra en Sex Pistols, donde compartió días de ira y rosas con el carismático Sid Vicious.

A Rotten, antiguo vocalista de la banda, no parece haberle sentado muy bien que hayan decidido llevar a la pequeña pantalla sus años locos en la industria de la música y ha hecho todo lo que estaba en su mano para pararlo.

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