Siete segundas partes que fracasaron en taquilla

Acogerse al dicho de que segundas partes nunca fueron buenas  sería lo más adecuado para analizar cómo fue el comportamiento de algunas secuelas de filmes que triunfaron en su primera puesta en escena, pero que en un segundo round no resultaron nada del otro mundo.

Algunas levantaron una expectación tan grande que el golpazo en taquilla sonó hasta en los lugares más recónditos. El gasto de producción y promoción no acaba siendo justificado cuando se hacen las cuentas finales. Son muchos los ejemplos que a lo largo de los últimos años se han podido ver.

Uno de esas segundas partes  que sólo fue una buena idea en la cabeza de los productores es el caso de Grease. Si el primer musical marcó una época y aún a día de hoy hay musicales que versionana a Sandy y Danny Sucho la segunda parte fue un rotundo chasco. Ni siquiera contar con Michelle Pfeiffer elevó los resultados.

Algunas nunca debieron hacerse

Otro musical que en su primera entrega fue un éxito pero que la segunda parte no debió de ver la luz es el caso de Dirty Dancing. Intentó continuar con la fórmula exitosa de los 80, pero en este caso La Habana como telón de fondo y el protagonismo de Diego Luna no conquistó al espectador.

En ocasiones las segundas partes sí son estupendas como es el caso de El Padrino II, Terminator II o Toy Story pero no fue el caso de El exorcista 2. Si la primera película sembró de terror las salas de cine, la segunda casi que a muchos le resultó hilarante. Una decepción tremenda para los seguidores del cine de terror.

Sin City fue uno de esas películas que por estilo, por la historia que contaba y por los actores que se vieron en la película. El éxito fue tal que obtuvo en las taquillas más de 150 millones de euros, mientras que la segunda superó ligeramente los 30. De hecho en España no se llegó a ver.

Lo que sí se vio aquí, y en el resto del mundo fue el movimiento sensual de Sharon Stone en Instinto Básico. La atracción del sexo y el poder eran un cóctel que supuso todo un bombazo en su momento. Se esperaron unos años para ver una segunda entrega. Pero no estuvieron cerca de ponerse a la altura. De nuevo Catherine Tramell (Sharon Stone) volvía a escena pera 14 años después no generó la misma atracción en las salas.

Segundas partes de terror que no dan miedo

Otra de esas películas que fue una sorpresa grande y que arrasó en taquilla fue El proyecto de la Bruja de Blair. Dio un nuevo giro al modo de hacer cine de terror. El miedo era más psicológico que real, era más de insinuar que de mostrar; pero en la secuela llamada La bruja de Blair 2 insistir en ese aire de falso documental y el regreso de tres jóvenes al bosque para saber qué ocurrió no convenció al espectador.

Otro de los grandes fiascos del cine fue Tiburón II, la venganza. Si la primera entrega de Spielberg hizo que mucha gente tuviera pavor a los escualos. La segunda entrega por no provocar ni provocó miedo. El descenso en las taquillas fue tal casi es un record. Pasó de 470 millones a 50. Un desastre absoluto.

Son muchas más las que podrían sumarse a una lista de grandes fracasos, y siempre habrá algún temerario dispuesto a arriesgarse. El problema es que le salga un Grease 2 y no El Padrino II. 

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