Reporterismo de pasar miedo ¡en Usera!

Arrecia la pandemia y los programas de televisión buscan escenarios para reflejarlo y este lunes le tocó al barrio madrileño de Usera ejercer de chivo expiatorio de una situación que se descontrola por momentos. Bien está recordar a la gente que hay que cumplir las medidas de seguridad contra el coronavirus pero más discutible es (con cierto grado de clasismo) acusar a toda una barriada popular de incumplir sistemáticamente las normas sanitarias de prevención del virus.

Y eso hicieron, por ejemplo, en Ya es mediodía (Telecinco), que envió a una reportera a Usera y la reportera se mostró indignadísima (e incluso con miedo) por las cosas que había visto.

En el reportaje (bien es cierto) salían personas que incumplían flagrantemente la norma de llevar mascarilla y hasta hablaba un señor asegurando que no pasaba nada porque él se lavaba la boca con agua oxigenada. Sin embargo, de ahí a afirmar tajantemente que "nadie cumple las normas" en Usera y otros barrios del sur de Madrid hay una distancia excesiva.

En el reportaje no se mencionaban otras claves importantes para explicar que en barriadas populares la transmisión de coronavirus se haya disparado: pisos pequeños, densidad de población altísima, vacaciones inexistentes, uso diario del transporte público e incapacidad para el teletrabajo por el tipo de labor que se desempeña.

O sea, las razones sociales profundas que hay detrás de cada dato. No es que los pobres incumplan más las normas sino que los pobres enferman más porque están menos protegidos socialmente. Esa es nuestra tesis.

La de Ya es mediodía (y otros programas y espacioes informativos) es que la totalidad de los vecinoes de Usera, Vallecas o Villaverde son una pandilla de irresponsables. No como la gente de clase acomodada que acude en Marbella a un concierto de Taburete o a los toros en El Puerto de Santa María.

El veterano militante de izquierdas y activista vecinal Félix López Rey ha alzado la voz ante lo que percibe como un señalamiento a los barrios populares.

Así de claro lo ha dicho.

Y la explicación pertinente.

Tal vez la próxima vez podrían entrevistar en las teles a Félix López Rey, que lleva desde 1966 viviendo en Usera, peleando por dignifiar los barrios populares y entendiendo qué les pasa a sus vecinos y vecinas.

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Y, las cosas como son, se lo ponen muy fácil.

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Por ejemplo, Nacho Vigalondo.

Seguir a Nacho Vigalondo en redes sociales debería ser obligatorio.

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Obviamente, cada declaración que hace la presidenta de la Comunidad de Madrid, está medida al mínimo detalle para contentar a un electorado que, en los últimos comicios, la apoyó de forma masiva.

Así, si hay que cargar contra abortistas, quienes viven de alquiler o todo madrileño que se salga del tiesto azul que quieren imponer en Madrid, se carga. Sin problema

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