‘Fueron éxitos de verano’ / El verano de ‘El sexto sentido’

‘Fueron éxitos de verano’ / El verano de ‘El sexto sentido’

“En ocasiones veo muertos”. Así nos tiramos un verano entero, flipando con el plot twist de la película de Shyamalan que a partir de ese momento ocupó un lugar de privilegio en nuestros corazones (aunque luego la cagase una vez tras otra).

El sexto sentido se nos presentaba como una película pausada pero con los típicos sustillos que tanto triunfaban en la década de los 90. Los que iban al cine pensando en los típicos sobresaltos de Scream y Sé lo que hicisteis el último verano, se encontraron con algo completamente diferente. Pero ni por esas fueron capaces de decepcionarse.

¿Terror? Sí, pero un poco más currado que en los típicos slasher. Y no lo digo como una crítica, fui (y lo sigo siendo, en ocasiones) consumidora habitual de ese típico género de películas de terror en el que no paran de matar a adolescentes guapos.

Pero centrémonos en lo que hemos venido a hablar, El sexto sentido. Y comenzamos por su tráiler:

¿De qué va ‘El sexto sentido’?

El doctor Malcom Crowe es un conocido psicólogo infantil de Philadelphia que vive obsesionado por el doloroso recuerdo de un joven paciente desequilibrado al que fue incapaz de ayudar. Cuando conoce a Cole Sear, un aterrorizado y confuso niño de ocho años que necesita tratamiento, ve que se le presenta la oportunidad de redimirse haciendo todo lo posible por ayudarlo.

Sin embargo, el doctor Crowe no está preparado para conocer la terrible verdad acerca del don sobrenatural de su paciente: recibe visitas no deseadas de espíritus atormentados.

Cole es demasiado joven para comprender el porqué de estas apariciones y traumatizado por sus poderes paranormales, se hunde en un miedo enfermizo. La búsqueda de una explicación racional guiará a Cole y a su terapeuta hacia una verdad sorprendente e inexplicable.

La película fue un auténtico exitazo en el verano de 1999 y, gracias a que no existían las redes sociales, podías verla sin que nadie te hiciera un spoiler (a no ser que tuvieras algún amigo con pocos escrúpulos).

Y es que el final de El sexto sentido era un golpe de efecto increíble en el final del filme que te hacían encajar todas las piezas del puzle que te habían chirriado durante toda la película.

Shyamalan intentó replicar esta misma fórmula en todas sus películas que, aunque han seguido teniendo éxito, nunca han vuelto a ser lo mismo.

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