Las películas de Verónica Forqué que nos faltaron

Las películas de Verónica Forqué que nos faltaron

Qué hacía Verónica Forqué en Masterchef? En Hollywood las actrices veteranas tienen dificultades para encontrar un papel a la altura de su talento pero suelen lograr trabajos dignos en películas o series. No nos imaginamos a Meryl Streep cocinando unos canelones a toda prisa junto a Terelu Campos y Juanma Castaño. Con perdón. Se nos ha ido Verónica Forqué, intérprete colosal, y entristece repasar sus últimos títulos. Salió en varios capítulos de Amar es para siempre y Hospital central, fue homenajeada en El fin de la comedia por Ignatius y escucharemos su voz en el Cuento de Navidad que cada año organiza la cadena SER, y que esta vez será una versión de Pinocho. Y hacía teatro comercial de acá para allá.

Poca cosa para una estrella de su dimensión..

Lejos quedaban esos fabulosos 90 en los que fuera reina de la comedia, con Almodóvar (¿Qué he hecho yo para merecer esto?, Kika), Trueba (El año de las luces), Fernando Colomo (La vida alegre) o Gómez Pereira (Salsa rosa, ¿Por qué le llaman amor cuando quieren decir sexo?).

Me contaron cómo un actor español de los que tienen la suerte de poder subsistir con papeles (muy bien pagados) en series y películas estadounidenses explicaba: “En Estados Unidos trabajas en series o pelis que pueden ser mejores o peores, pero hay un nivel alto. En España sólo te queda, con suerte, salir en Tu cara me suena”. He aquí la cuestión. Una industria del entretenimiento raquítica en la cual acabas disfrazado de Tina Turner. A Verónica Forqué le faltó que Los Javis escribiesen un gran papel a su medida.

Puede argumentarse que la vida del cómico es así pero, caramba, qué pena.

Nos faltaron películas de Verónica Forqué en los últimos tiempos.

Se hubiera merecido alguna comedia en condiciones. O un drama potente. Más cine, por favor.

La televisión es nutritiva cantaban los Aviador Dro y seguramente así fue para Verónica Forqué, pagan bien en los concursos televisivos igual que se paga bien la tertulianía aunque en ambos formatos la salud mental resulte seriamente dañada.

¿Qué hacía Verónica Forqué en Masterchef? ¿Qué pintaba allí? Tendríamos que habernos podido despedir de ella aplaudiéndola un gran papel en cine. No es justo el modo en que se ha ido. Casi nunca es justa la vida. 

DANIEL SERRANO