Vacaciones de antaño / Aquellas atracciones de feria

Vacaciones de antaño / Aquellas atracciones de feria

El siguiente comentario puede que huela a rancio que tire de espaldas pero es una realidad tan dolorosa como impepinable: hubo un tiempo en que las atracciones de feria costaban 100 pesetas. Para los más jóvenes, 0,60 euros.

Y no, no hablamos de época preconstitucional, ni mucho menos. Hablamos de la década de los 90. Que sí, que han pasado ya 30 años pero si comparamos con los 3, 4 y hasta 5 euros que valen ahora las atracciones de feria, pues como que no cuadran los números. Hablamos de que algunos precios se han disparado un 800%, cosa que, obviamente, no ha pasado con los sueldos desde finales de siglo hasta ahora.

Y sí, es cierto que ahora hay algunas atracciones de feria que son todo lo modernas que pueden ser las atracciones de feria. Pero, seamos sinceros, una gran mayoría tienen más años que quien escribe este artículo y quien lo lee con avidez. Y para muestra, estos botones. No hay más que recordar algunas de las atracciones de feria legendarias del siglo pasado para confirmar que siguen teniendo presencia en las que, por aquel entonces, se preveían como ferias del futuro: las de 2023.

Coches de Choque

Por favor, no llamar Coches Chocones a los coches de choque. Básicamente, porque la España de 2023 no es una versión de dibujos animados de Hanna Barbera de los 80. A veces es peor pero no tanto como llamar Coches Chocones a los coches de choque.

Los coches de choque son el clásicos de clásicos de la feria. Una atracción con banda sonora propia y una fauna predefinida que, en cada pista, estaban presentes de forma innegociable. Desde el responsable de pista que iba saltando de coche en coche a lo Circo del Sol, al chulo de playa del pueblo que conducía con una mano porque con la otra le gustaba agarrar a la incauta que siempre subía con él. Junto a ellos, el público comepipas que echaba horas mirando chocar al resto de gente y, como no, el pobre diablo a por el que iba todo el mundo y que salía casi llorando cada vez que montaba.

No tenemos pruebas pero tampoco dudas de que la expresión meter fichassurgió en una pista de coches de choque.

Bingo

Los bingueros de las ferias son la versión postmoderna de los vendedores de crecepelo de antaño. Gente que nació con un micro en la mano y más verborrea que el Gran Wyoming. Artistas de la palabra, juglares contemporáneos y con una capacidad de respuesta que ya la quisiera algunos ingenieros de la NASA. Hay más talento en un binguero de la feria que en todo Silicon Valley.

Y sí, el Bingo de la feria era el rito de iniciación de muchos menores hacia un futuro cuestionable en el mundo del juego. Pero, claro, quién puede resistirse a ganar una tostadora, un Satisfyer o un exprimidor. Las cosas como son, los premios de los bingos de la feria son absolutamente hipnóticos. Y sí, da igual cuándo, dónde y a qué hora se juegue, que siempre habrá un gracioso que vaya de paso y grite Bingo. En ese sentido, España no evoluciona.

El Tren de la Bruja

El mejor trabajo del mundo. Un tipo con careta, es decir, identidad oculta, con libertad para dar escobazos a miles de personas. Todo con un escenario fijo en el que lo único que se mueve es el tren, en un circuito redondo de recorrido limitado de unos 30 metros. Más monótono que trabajar en Hacienda y, a pesar de todo, una mina de oro.

Los niños matan por subir y, en muchas ocasiones, matan por no volver. Y es que algunas brujas dan miedo real. Sobre todo aquellas que casi saltan un ojo a algún niño de un escobazo.

El Barco Pirata

Ni puenting, ni rafting, ni paracaidismo, ni leches. Subir al Barco Pirata de una feria es lo más arriesgado que harás en tu vida. Por si no lo sabes, el señor con pinta de politoxicómano que te coge la entrada, y su amigo con tan sólo tres dientes que está en la taquilla, son quienes han montado una estructura de 10 metros de alto, con movimiento pendular y en la que un tornillo mal apretado puede suponer la pérdida de vidas. Y aún así, la gente se sube sin pensarlo.

Cuando dicen que la vida es para valientes, se deben referir a esto.

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