Viggo Mortensen, una rara estrella de Hollywood

Viggo Mortensen, una rara estrella de Hollywood

Viggo Mortensen es una estrella de Hollywood a la que puedes encontrate paseando por las calles del centro de Madrid, con una sudadera vieja y el periódico bajo el brazo, sin ningún aspaviento de glamour. En España tiene fijada una de sus residencias principales y lo mismo rueda grandes producciones que se embarca en su propio proyecto, Falling, película que se ha estrenado este viernes en las salas de exhibición españolas y que fue presentado en el Festival de San Sebastián.

Pero ¿quién es verdaderamente este actor tremebundo y apasionado?

De madre estadounidense y padre danés, Viggo Peter Mortensen nació en Manhattan, Nueva York, el 20 de octubre de 1958. Pasó su infancia entre Venezuela, Argentina y Dinamarca, por lo que domina el inglés, el danés y el español a la perfección (lo que le ha permitido rodar en España varias películas –Gimlet, La pistola de mi hermano, Alatriste-) además de saber bastante francés e italiano.

En Argentina también adquirió su gusto por el fútbol, y a día de hoy sigue siendo fiel forofo de un equipo de allí, el Club Atlético San Lorenzo de Almagro.

Al recibir el premio a toda una trayectoria en el Festival de San Sebastián, le entregaron también una camiseta de dicho club de sus amores.

Cuando tenía 11 años, sus padres se divorciaron, y se fue a vivir a Nueva York con su madre y sus dos hermanos. Después de estudiar en el instituto de Watertown, se licenció en Ciencias políticas y en Lengua española en la Universidad de St. Lawrence. Cuando acabó la universidad, se mudó a Dinamarca con sus primos, y trabajó en diferentes oficios. No sería hasta 1982, cuando volvió a Nueva York, que decidió enfocarse en la interpretación.

En Nueva York, se matriculó en la Warren Robertson’s Theatre Workshop y participó en obras de teatro montadas por grupos aficionados. Después se mudó a Los Ángeles, donde continuó ganándose la vida con trabajos temporales y algunas interpretaciones. Allí, recibió el Dramalogue Critics Awards por su papel en Bent. Y, gracias a su papel en la serie de televisión Salvation!, conoció a la que ahora es su ex mujer, Exene Cervenka. Entre la líder del grupo punk X y él surgió el amor instantáneamente, y se casaron en 1987. Su hijo, Henry Blake, nacería un año después.

Exene y Viggo se divorciaron en 1998, y desde 2009 el actor está en una relación con su compañera en Alatriste, Ariadna Gil.

Aunque el cine no le llamaba la atención al principio, participó en algunas películas para ganar dinero. Con papeles que en ocasiones ni llegaban a secundarios, destaca en este periodo su participación en La matanza de Texas 3 (1990), Extraño vínculo de sangre (1991), Retrato de una dama (1996), Marea roja (1995), La teniente O’Neil (1997), Un crimen perfecto (1998) y 28 días (2000). Antes de eso, participó en películas de Jonathan Demme (Chicas en pie de guerra) y Woody Allen (La rosa púrpura del Cairo), aunque después cortaron sus escenas del montaje final. En 1985, en Único testigo, interpretó a un amish tan convincentemente que no le ofertaron más trabajos en la gran pantalla durante un tiempo porque asumieron que era eso, amish, y no actor.

Su salto al estrellato se produjo en 2011, cuando aceptó sustituir a a Stuart Townsend como Aragorn en El señor de los anillos: la comunidad del anillo. Viggo Mortensen dudó si aceptar el papel en un primer momento, pero su hijo, un gran seguidor de los libros de Tolkien -en los que se basan las películas-, le instó a hacerlo.

El actor acabó tan implicado con su personaje que se pasó toda la grabación de la película con la ropa de Aragorn, que él mismo había ayudado a diseñar, incluso cuando no era su turno de rodar. Debajo de esta, confesó que solía llevar la camiseta de Beto Acosta, ex jugador del San Lorenzo. Además, le cogió tanto cariño al caballo con el que compartía pantalla que acabó comprándolo. También, como otros miembros del elenco, se tatuó una runa élfica en recuerdo a la experiencia que fue participar en una trilogía de ese calibre.

En 2004, consiguió su primer papel como protagonista en Océanos de fuego, donde también pasó mucho tiempo con un caballo que al acabar la película compraría. Después, protagonizó A history of violence (2005) y Alatriste (2006). Su entrega a la interpretación de Diego Alatriste, que preparó pasando mucho tiempo en León y recorriendo diversas zonas del territorio español, supuso que le concedieran las Medallas de Oro de la Provincia y de la Ciudad de León.

En 2007, estrenó Promesas del Este. En 2008 dos películas más, Appaloosa y Good. En 2009, La carretera. Y en 2011, Un método peligroso. También en 2011 protagonizó su primera película argentina, Todos tenemos un plan (que se estrenaría un año más tarde), y volvió al teatro en Madrid, con Purgatorio.

Aunque participó en varias películas más desde 2012, entre ellas la adaptación de la famosa novela de Jack Kerouac On the road (2012), no es hasta Captain Fantastic (2016) que el actor volvería a estar nominado en los Oscar (su primera vez fue en 2007, con Promesas del Este). 2018, con Green Book  también consiguió una nominación a Mejor actor, pero aún no se ha llevado ninguna estatuilla a casa. ¿A la cuarta va la vencida?

También ha estado nominado a cuatro Globos de Oro, tres BAFTA y un Goya a lo largo de los años, aunque finalmente sólo consiguió Mejor reparto en los Premios del Sindicato de Actores por El señor de los Anillos: El retorno del Rey, en 2003.

Pero Viggo Mortensen no es sólo actor de cine, es artista -con todo lo que el término incluye-. Se ha dedicado también a la poesía y  a la fotografía, llegando a publicar varios libros en la editorial de la que es dueño: Perceval Press. Si la definición de polifacético fuese una persona, sería él, también apasionado y versado en música y pintura. Ha sacado discos de jazz, participó en la banda sonora original de El señor de los Anillos (componiendo Aragorn’s Coronation) y ha colaborado con el guitarrista Buckethead. Respecto a la pintura, se dedica al arte abstracto, en algunas ocasiones incluido en sus libros de poemas y en otras expuesto en galerías de arte. En Un crimen perfecto, película donde interpreta a un artista, aparecen algunos de sus cuadros. Y en el Festival de San Sebastián también le rindieron homenaje a sus dotes como pintor.

Alejado del mundo de lujos y apariencias que es Hollywood, Viggo Mortensen se dedica a desarrollarse activamente como artista, pero también como persona. Y, a diferencia de muchos otros, no tiene problema en expresar sus ideas políticas. Con una ideología alineada con el Partido Demócrata en Estado Unidos, El Partido Laborista en Reino Unido, el Frente Grande en Argentina y los Socialdemócrtas de Dinamarca, también se posicionó a favor del referéndum para la independencia de Cataluña, aunque no dijo si votaría a favor o en contra de dicha independencia. La última de sus declaraciones, en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián, ha sido a favor de la sanidad pública, un tema candente actualmente.

De personalidad tranquila, seguro de sí mismo y de lo que quiere, Viggo Mortensen es una de las estrellas más atípicas que ha pasado por Hollywood. Con el amor que dedica a todo lo que hace, dentro y sobre todo fuera de pantalla, sólo queda esperar que nos regale más proyectos, más arte, más de él.

MYRIAM MARTÍNEZ

Fotos: Gtres

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