Risto Mejide, de Operación Triunfo al Rincón de Pensar

Hablar de Risto Mejide es hablar de la polivalencia hecha persona. Presentador, publicista, escritor, polemista y hasta juez de jóvenes talentos. Así es el Risto que casi todo el mundo conoce y que este martes presenta su Al rincón de pensar (Antena 3), un late night de entrevistas (o de conversaciones sin ataduras, como él mismo asegura) con personajes de la talla del político Borja Sémper o el cantante Dani Martín, el ex del Canto del Loco.

Sin embargo, hasta llegar a este nuevo proyecto, el catalán ha pasado por muy diversos proyectos. Etapas en su vida profesional (y personal también, porqué no decirlo) que han hecho que su nombre se cuele entre los más repetidos en los medios y, en alguna que otra ocasión, tendencia en Twitter. 

Nacido para brillar

Todo comenzó  en los años 90, cuando Ricardo Mejide Roldán lideraba una banda de música. Sin embargo, los OM (que así se llamaba el grupo liderado por un Risto de tan sólo 21 añitos) no fue la banda que le hizo triunfar. Eso sí, el sector musical tendría mucho que ver años más tarde para su gran salto a la gama. 

Fue su olfato de publicista, su ojo para conseguir vender el producto de sus clientes (aunque le fuera la vida en ello) a través de agencias tan punteras como Ogilvy o Saatchi & Saatchi el que le llevó a estar en el candelero. Algo que remató con apariciones esporádicas en la tele, primero en El invento del siglo (Antena 3) y, después, Operación Triunfo.

El cambio de look de Risto causó conmoción en media España

Y es que el OT de Telecinco necesitaba un juez tipo Simon Cowell pero con más mala leche. Algo parecido a Risto Mejide, con gafas de sol y pelito largo por aquel entonces, que le dijera a los triunfitos cosas como eres como un consolador, perfecta en la ejecución pero tremendamente fría en el sentimiento (ojo que se lo decía a Lorena, la ganadora de aquella edición) y que hiciera que muchos estuvieran deseando que llegara el momento de los juicios de Risto hacia los muchachos.

Después llegaron programas propios como G20, donde Risto se hacía un Aló Presidente (aunque las comparaciones son odiosas, ya saben) y donde hablaba de actualidad, de chismorreos y otras cositas dignas de aparecer en su espacio. Programa que fue el anterior a uno de sus grandes éxitos en la pequeña pantalla, como juez de Tú sí que vales, el programa de talentos de Telecinco que le hizo volver a juzgar a pequeños artistas.

Y ahí se le escapó alguna que otra lagrimita al chico de hierro. Hasta se encariñó con algún que otro concursante y su faceta hard core ya no salía tanto a pasear como antes.

Risto fue uno de los jurados de Tú sí que vales y sí, mantuvo el nivel de exigencia

Y llegó el Chester

Pero fue con Viajando con Chester, en Cuatro, donde todo cambió. Estaba en el punto de mira de todos. Un señor llamado Risto, un sofá tipo Chester y un invitado distinto cada día. Y, de fondo, una conversación sobre su vida, sobre la actualidad más candente o sobre cualquier tema escabroso. Todo intentando buscar un titular, una frase pintona o algo que hiciera reflexionar a quién le veía.

El programa fue un éxito para Cuatro. Pero las cosas en los despachos no fueron como pensaban. Después de varios programas, Risto volvía a los titulares anunciándose su marcha a Atresmedia. El elegido sería Al rincón de pensar, un programa que se estrena este 19 de mayo a las doce de la noche. Con invitados, entrevistas (o diálogos) pero sin Chester.

Risto en Al rincón de pensar

¿Será este un nuevo éxito del chico malo de la televisión española?

Fotos: Gtres, Mediaset, Atresmedia y Facebook

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