Apocalipsis navideño: ‘El día de la Bestia’

Apocalipsis navideño: ‘El día de la Bestia’

Seas creyente o no, sabrás que en Navidad lo que (se supone que) se celebra es el nacimiento de Jesús, el hijo de Dios, el 25 de diciembre. Pero ¿y si esta fecha es también la elegida para el nacimiento del hijo de Satán?

El padre Berriartúa así lo cree y se dedica a intentar acabar con ese bebé diabólico en el mismo momento de su nacimiento durante los 104 minutos que dura El día de la Bestia.

La película que marcó el definitivo ascenso a la cumbre de Álex de la Iglesia y que se llevó seis premios Goya (entre ellos Mejor Director y Mejor Actor Revelación para Santiago Segura), nos presenta una Navidad cañí y diabólica, muy apta para ver en estos días si ya estás harto de tanta noche de paz y noche de amor.

El día de la Bestia está considerada una comedia satánica pero a punto estuvimos de ver un filme con un poquito de comedia y un muchito de satánica ya que la idea de Álex de la Iglesia contenía mucho más oscuridad que la que finalmente se estrenó. Santiago Segura era un heroinómano que moría a mitad del filme, el hijo de Satán era un bebé que moría a manos de Berriartúa de forma violenta (y sangrienta)… pero los productores no lo veían claro y obligaron a Alex a dulcificar un poco el tema. Pero poco.

Y puestos a comentar lo que pudo ser y no fue, Santiago Segura estuvo a punto de no participar en el filme. El personaje de José María iba a ser para Javier Bardem o Gabino Diego, pero finalmente fue Torrente quien se llevó el gato al agua. Y quizá para bien, porque no hubiera sido lo mismo sin él (y no le hubieramos visto interpretar a Rush en Blade II junto a Wesley Snipes si éste no hubiese visto la película).

 

El demonio, en todas sus encarnaciones, fue algo que trajo de cabeza a Alex de la Iglesia. Para empezar, la cabra que consiguen invocar los tres protagonistas no estaba por la labor de colaborar y cada vez que escuchaba la palabra ‘¡Acción!’ se meaba sin remedio. Otro problema lo tuvieron en la escena final, cuando por fin aparece Satán como un personaje humanoide con piernas de cabra. Ahora estamos acostumbrados a que todo se haga por ordenador, pero antes eso era cosa de ciencia ficción, por lo que el director tuvo que contratar a un actor sin piernas para interpretar al demonio.

 

Sea como fuere, El día de la Bestia se ha convertido en todo un clásico, si no navideño, sí para los amantes del género negro. Una comedia de terror magistral que supuso el espaldarazo definitivo a la carrera de Santiago Segura y Alex de la Iglesia y un empujón en la carrera ya consolidada de Alex Angulo. Una maravilla que deberías ver en tu vida, al menos, una vez.

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