Cuando la edad no importa: 8 películas en las que él era mucho mayor

Cuando la edad no importa: 8 películas en las que él era mucho mayor

Hay veces en las que la diferencia de edad entre los miembros de una pareja puede llamar poderosamente la atención. En el cine también ha chocado ver a una jovencita con un madurito, pero en algunas ocasiones no ha resultado tan extraño porque, a pesar de que los protagonistas se llevan más de veinte años, no se nota tanto la diferencia.

(Entre otras cosas, en el cine se ha dado por hecho que un señor mayor y una jovencita era BIEN y a la inversa era MAL. Los esquemas heteropatriarcales son así. En fin, repasemos este listado de parejas asimétricas y en las que un sesgo machista resulta imposible de eludir).

El primer film que, seguramente, viene automáticamente a la cabeza al pensar en una pareja en la que él es bastante mayor es Pretty Woman (1990). Richard Gere y Julia Roberts se llevan 18 años y eso no impidió que la química entre ellos fuera brutal. Tanto es así que ello hizo que la película fuera un exitazo y supuso el reconocimiento mundial de ambos actores como estrellas de cine y la nominación de ella en 1990 a un Oscar a Mejor Actriz por, precisamente, su papel de Vivian Ward.

No importaba la diferencia de edad en Pretty Woman. Esta pareja sedujo y de ahí los dos actores subieron peldaños en Hollywood.

En American Beauty (1999) la diferencia de edad entre sus protagonistas es, cuanto menos, inquietante. Él es Lester (interpretado por Kevin Spacey), un padre de familia de 42 años que vive una vida bastante triste y encuentra su inspiración, desahogo y también su obsesión en Ángela (Mena Suvari), una joven de 22 años que es la mejor amiga y compañera de colegio de su hija.

Diferencia de edad chocante

Quizá la película más impactante de todos los tiempos al respecto es Lolita. Se trata de una adaptación de la novela homónima de Vladimir Nabokov que se llevó al cine en dos ocasiones: en 1962 y 1997. Ésta cuenta las andanzas de un profesor de literatura adulto, apasionado admirador de las nínfulas (niñas de entre 9 y 14 años), al que da vida en la última adaptación cinematográfica, Jeremy Irons, que se enamora de Lolita Haze (Dominique Swain), la hija de 12 años Charlotte Haze (Melanie Griffith).

La pareja la película Lolita era, cuanto menos, curiosa.

La actriz que encarnaba a Lolita tenía, en realidad, 17 años y el actor Jeremy Irons, 49 años.

También, en el taquillazo, Lost in Translation (2003), de Sofia Coppola, Bob (Bill Murray) y Charlotte (Scarlett Johansson) sus protagonistas se sienten unidos por la soledad y va surgiendo, poco a poco, entre ellos la atracción.

Bill Murray, que tenía entonces 53 años, logró el Oscar a Mejor Actor-Comedia o musical con este papel. Ella, Scarlett Johansson, fue nominada a un Globo de Oro  y logró un BAFTA, con 19 años.

Robert Redford también le hizo Una Proposición Indecente a Demi Moore en 1993, cuando él tenía 57 años y ella 31. En la vida real fue ella la que le sacaba 15 años a su anterior pareja, Ashton Kutcher.

La diferencia de edad también era patente entre Sean Connery y Catherine Zeta Jones en La Trampa (1999). Él le sacaba a la actriz 39 años.

Este tipo de relaciones en las que él era mayor se han visto en innumerables ocasiones a lo largo de la historia del celuloide: ya en 1942, en Casablanca, entre Humphrey Bogart e Ingrid Bergman había una diferencia de 16 años, ya que el americano tenía entonces 43 años y la sueca, 27.

Ya en 1899 aparecían parejas con edades muy diferentes en la gran pantalla. Un buen ejemplo es el de Casablanca.

Y, recientemente, también se ha visto, por ejemplo en El Lado Bueno de las Cosas (2013), film en el que Bradley Cooper tenía 39 años y Jennifer Lawrence, 23. Esta película marcó, además, un antes y un después en la vida de estos actores: ella logró con esta interpretación su primer Oscar y él su primera nominación.

Son parejas que, en su mayoría, han logrado enamorar a los espectadores y que han llegado a lograr el éxito y el reconocimiento profesional.

Fotos: Redes sociales.