Dale caña, Torete: pretéritas marginalidades en ‘Las leyes de la frontera’

Dale caña, Torete: pretéritas marginalidades en  ‘Las leyes de la frontera’

Daniel Monzón, el director de grandes éxitos del cine español como Celda 211 y El niño, regresa para llevarnos a la España de los 70 con Las leyes de la frontera, el renacimiento del llamado cine quinqui que tanto triunfó en los 80.

No está El Torete ni tampoco El Vaquilla, pero en los personajes de esta película hay alguno que se le parece.

El filme cuenta la historia de Nacho, alias Gafitas, un adolescente algo pringado en la Girona de los años 70 que se ve involucrado con la banda de delincuentes del Zarco al enamorarse de Tere. El protagonista pasa de ser un joven inocente que sufre bullying a convertirse en un delincuente más.

Las leyes de la frontera, la adaptación de la novela homónima de Javier Cercas, llega a las salas de cine este viernes, 8 de octubre, después de clausurar la Sección Oficial de la 69ª edición del Festival de Cine de San Sebastián.

Para dar vida a estos jóvenes de los años 70, el director reclutó a tres actores incipientes para los que esta oportunidad puede suponer un antes y un después: Marcos Ruiz (Madres. Amor y vida), Begoña Vargas (Malasaña 32) y Chechu Salgado (Patria): Ignacio, Tere y Zarco; respectivamente. 

“Yo era como el protagonista. Vivía en el final de la ciudad y desde mi ventana veía los descampados por donde se movían los quinquis, quienes me atracaron más de una vez a golpe de navaja. Yo sentía una mezcla de temor y fascinación porque ofrecían una alternativa de vida muy distinta a la que yo llevaba y ellos vivían saltándose todas las reglas”, confesó Daniel Monzón sobre el motivo por el que quiso adaptar el libro de Cercas.

 

Las leyes de la frontera no es una película quinqui al uso, aunque sólo sea porque esta sociedad del siglo XXI no se parece a la de la España de los 70. Las escenas más crudas no se tratan con el mismo naturalismo, centrándose más en la denuncia social que en la crudeza más explícita.

Así que, quizá, no sea correcto afirmar que este filme sea una película más de cine quinqui, sino que recrea la España quinqui de los 70 desde un punto de vista actual. Y eso, tiene su interés.

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