¿Quién se acuerda de Limahl?

¿Quién se acuerda de Limahl?

“Tuuurn around, look at what you see eee eee eee… In her face, the mirror of your dreeee eee eeeams…” ¿Quién no ha cantado o al menos tarareado la mítica canción de Limahl? Sí, para los más despistados, aquella que acompañó a la mítica historia interminable de Bastian, Atreyu y compañía…

The Neverending Story fue el gran éxito musical de la carrera de Christopher Hamill, el cantante de pop inglés mayormente conocido como Limahl (anagrama de su nombre), que por aquel entonces (1984) ya había comenzado su carrera en solitario alejado de la banda Kajagoogoo (Art Nouveau, antes de su incorporación), con la que rompió en 1983 por problemas con el resto de sus componentes.

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En un momento de gran dificultad por su expulsión de la banda, con la que llegó a ser número uno en el Reino Unido, Limahl supo recomponerse y fue escogido por Wolfgand Petersen para hacer un tema que hoy es un clásico de los ochenta y que en su momento fue número uno, además de en el Reino Unido, también en España, Suecia, Noruega y Suiza. Igual hasta le hicieron un favor al mandarlo a paseo…

Había nacido un éxito que no tardó en convertirse en un fenómeno de masas y que, con los años, ha quedado bien ubicado como uno de los grandes éxitos de la música ochentera. Un imprescindible de los recopilatorios de esta ‘época dorada’ de la música.

La vida después del éxito

¿Pero qué fue de él después del éxito arrollador del gran tema de su carrera? El éxito de Limahl llegó ese 1984 y de la mano de The Neverending Story, porque más allá de aquello su carrera acabaría pasando desapercibida, yendo de más a menos.

Publicó tres álbumes: Don’t Suppose (1984), Colour All My Days (1986) y Love Is Blind (1992), otra decena de sencillos más después de aquel año hasta 2012 y alguna banda sonora -en realidad tres y las tres en 2001 para las películas: Panorama para matar, La reina del baile y Seasons of Love.

Durante todos esos años actuó y vivió del gran éxito pasado, luciendo melena punk allá por donde actuaba, normalmente en pubs y hoteles, además de en televisión.

Parecía que todo iba cuesta abajo y llegó a lo que parecía su punto de no retorno en el año 2000, cuando un periódico sensacionalista británico lo mostró al mundo saliendo de una oficina de empleo.

El esporádico regreso

Sin embargo, rememorando el pasado, en cierta manera, Limahl volvió a sobreponerse a la adversidad. En el año 2004 amagó con volver a resurgir junto a sus ex compañeros de Kajagoogoo tras una aparición en el programa Bands Reunited del canal VH1 y, finalmente, hizo aquello realidad en 2008, cuando se unió de nuevo junto a Strode a Nick Beggs, Steve Askew y Stuart Neale para saltar de nuevo a los escenarios para protagonizar numerosos conciertos por festivales europeos durante algunos años y para publicar un nuevo disco, Gone To The Moon.

En el año 2011 Kajagoogoo lanzó un nuevo single y, un año después, Limahl también lanzó 1983, un tema que ya olía a nostalgia de los mejores momentos de su carrera.

Una renovada musical que volvió a tener su final devolviéndole a su realidad y que el cantante compaginó con otras apariciones en televisión en talents shows y realities como I’m a Celebrity…Get Me Out of Here!, una especie de Supervivientes, en la que apenas duró una semana.

Fueron años en los que Limahl volvió a sentir aquella gran época de los ochenta en la que fueron referentes del panorama musical británica, pero el sueño terminó para seguir con una vida alejada del estrellato.

Limahl hoy

En cierta manera, Limahl sigue hoy de actualidad gracias a ese gran tema que marco su carrera, una canción que no solo está en la memoria colectiva, sino a través de versiones como esta japonesada que vimos hace pocos años…

O en otros espacios de nuestra vida, como, por ejemplo, la tercera temporada de Stranger Things, donde es interpretada de forma sublime por Dustin y Suzie…

En lo personal, Limahl pasó por el quirófano (también rememorando tiempos mejores) y se ha declarado abiertamente gay, aunque no es algo de lo que haya hablado mucho públicamente. Vive con su pareja de hecho en la localidad británica de Hertfordshire y continúa sus pequeñas actuaciones en humildes escenarios. Así está ahora Limhal…

Sí, así está ahora Limhal, nostálgico de su pasado como cantaba en ese 1983 y como todos aquellos que siguen cantando y tarareando o a los que se los pone la piel de gallina al escuchar de nuevo The Neverending Story.

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