Si vuelve ‘El Grand Prix’: ¿recordarías todas sus pruebas?

Si vuelve ‘El Grand Prix’: ¿recordarías todas sus pruebas?

Parece que el sueño de muchos viejunos (entre los que me incluyo) está a punto de hacerse realidad. El Grand Prix del Verano volverá en 2022 pero con un nuevo formato, que suprimirá uno de sus grandes iconos, la prueba de la vaquilla. Ramón García pactó recientemente con el streamer Ibai Llanos la vuelta del programa, aunque ambos adelantaron que sería “más moderno”.

“En El Grand Prix 2022 tener la vaquilla es complicado por el maltrato animal. Pero al final lo importante es el formato completo. Se puede hacer un Grand Prix sin vaquilla, pero sería un concurso más de pruebas”, dijo Ramón García, lo que suscitó las quejas tanto de los románticos del programa, como de los animalistas.

“Si dos de Bilbao no somos capaces de hacer estas cosas, ¿quién lo va a hacer?“. Pues también es verdad.

Y claro, nos hemos puestos nostálgicos, lo que nos ha llevado a recordar las pruebas a la que tenían que enfrentarse los participantes. ¿Hacemos un repasito?

Los arcos

Esta es una de las pruebas que se caería de la posible vuelta de El Grand Prix, ya que incluía la participación de una vaquilla. Los participantes debían construir un arco de distintas piezas en medio de la plaza mientras esquivabas los embistes de la vaquilla. Después, otro miembro del equipo disfrazado de bufón debía atraer al animal para que pasase por debajo de su arco más veces que por el del equipo contrario.

Los bolos

Un miembro del equipo con los ojos tapados debía derribar los bolos gigantes que tenía frente a él y que no eran otros que sus compañeros de equipo disfrazados. ¿Y cómo lo hacía? Sólo con las indicaciones del famoso de turno que apadrinaba a su pueblo. 

Caperucita y el lobo

Se trataba de una gymkana en la que un miembro del equipo contrario disfrazado de lobo intentaba dar caza a Caperucita. Los participantes debían sortear diferentes obstáculos para llegar a la plaza.

Manos musicales

En esta prueba, jugaban los dos equipos a la vez disfrazados de manos gigantes. La prueba consistía en abalanzarse sobre la imagen o el dibujo correcto que representaba a la canción que sonaba en cada ronda.

Baloncesto en pañales

En este reto, los concursantes de cada equipo, disfrazados como enormes bebés y con una pelota gigante en la mano, tenían que correr encima de una cinta andadora hasta llegar a su final, donde se encontraba una canasta donde debían encestar. 

La patata caliente

Esta prueba enfrentaba a los padrinos y alcaldes de cada pueblo en una prueba a base de preguntas que debían contestar mientras sujetaban un globo amarillo, que intentaba imitar a una patata, que se iba hinchando poco a poco hasta llegar a explotar.

La cucaña

Los participantes de cada pueblo tenían que trepar por un resbaladizo tronco de seis metros con la única ayuda de su fuerza y habilidad. El objetivo era alcanzar la cima de la cucaña para coger uno de los jamones que se encontraban colgados de lo alto.

Troncos locos

Los participantes de cada equipo tenían que intentar pasar de un lado al otro de la piscina saltando sobre unos enormes, resbaladizos y giratorios troncos, todo ello sin perder el gran salmón que debían transportar en la mano.

ADEMÁS: Ramón García y la patata caliente vuelven a encontrarse